Aunque sus últimos años han estado marcados por las polémicas ajenas a lo deportivo, no cabe duda que Marcelo Ríos es uno de los mejores deportistas chilenos de la historia. En una disciplina como el tenis que le ha dado tantas alegrías a nuestro país, el número 1 del Chino sigue destacando por sobre el resto.

Y aunque colgó la raqueta hace más de dos décadas -y a que solo estuvo seis semanas en la cima del ranking ATP- su legado continúa, pese a que el Salón de la Fama del Tenis lo sigue ignorando.

Si no, pregúntenle al entrenador más importante de su carrera: Larry Stefanki.

El mítico coach estadounidense, que dirigió a leyendas como John McEnroe y Andy Roddick, y hoy asesora a Alejandro Tabilo, dio recientemente una entrevista donde, repasando su carrera, reconoció el enorme talento del Zurdo de Vitacura.

“Una vez salimos a comer con Djokovic, él no tenía un peso. Me dijo ‘yo te invito, voy a ser una estrella’”Lee también“Una vez salimos a comer con Djokovic, él no tenía un peso. Me dijo ‘yo te invito, voy a ser una estrella’”

“Marcelo Ríos ya venía con un don”

Marcelo Ríos es el único N° 1 de la historia que no ganó un Grand Slam (lo máximo que alcanzó fue la polémica final del Australian Open en 1998) pero eso según Stefanki no le quita méritos.

“Aparte de McEnroe, Ríos fue el tenista más talentoso que entrené”, apuntó el coach en el podcast de Andy Roddick, Served. “Él ya venía con un don”.

“Sus manos, su sensibilidad con la pelota, la forma en que cambiaba de direcciones... eso no es algo que puedas entrenar”, agregó Stefanki. “Su cerebro trabajaba como el arte. Tenía todo los tiros en el libro. Y a veces, cuando tienes todos los tiros, lo más difícil es decidir cuál no usar”.

¿Cómo logró encarrilar a un talento de esa naturaleza? “Tienes que darles estructuras sin matarles su creatividad. Si tratas de convertir a un jugador en un robot, pierdes lo que lo hace especial”, explicó, aunque con un consejo para futuros entrenadores. “Si no les aplicas algo de disciplina en cómo usar sus tiros, el juego se transforma en caos”.

El trabajo que hizo con Fernando González

En ese sentido, Stefanki recordó su trabajo con otro memorable tenista chileno, Fernando González. Mano de Piedra, bajo su alero, también alcanzó el peak de su carrera, alcanzando la final del Abierto de Australia en 2007. Eso sí, tuvo que expandir su abanico a más allá de un golpe de derecha temible.

Stefanki también llevó a lo más alto a Mano de Piedra.
Fernando González. Stefanki también llevó a lo más alto a Mano de Piedra.

“(Cuando empezamos a trabajar) le dije ‘¿cómo estás jugando tenis profesional si no le puedes pegar al revés?’ Pasamos meses en eso. Cada día preguntaba si podía pegar derechazos, y le dije que no. La derecha ya la tenía. El problema era el revés", contó.

“Todos quieren entrenar en lo que son buenos. Esa es la naturaleza humana”, concluyó sobre cómo pudo darle otra dimensión al juego de Feña.

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