“Jugar los Grand Slams”, reconoce el alemán de padre chileno, aunque con una excepción: Wimbledon. “El pasto no me gusta mucho. Yo digo que el pasto es para los jugadores de golf y no para jugadores de tenis”, señaló.

Arcillero nato, el jugador de 17 años sabe que sus mayores potencias están en el fondo de la cancha, un estilo que no se acomoda tan bien en el césped sagrado del All England Lawn Tennis.

¿Otros objetivos, a corto y plazo? Jugar Roland Garros y el US Open, y clasificar al Next Gen, el evento anual de la ATP que reúne a los jugadores más prometedores del mundo. “Soy un tipo realista, ahí hay mucha plata y eso es muy importante para la carrera”.

Mira la confesión de Dedura-Palomero sobre el pasto

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