
Nicolás Jarry atraviesa uno de los momentos más complejos de su carrera profesional. Tras su reciente eliminación en la qualy del Masters 1000 de Miami ante el italiano Mattia Bellucci, el tenista chileno extendió su racha negativa a 13 derrotas consecutivas.
De hecho, para encontrar su última victoria en el circuito hay que remontarse a julio de 2025, cuando superó al brasileño João Fonseca en la tercera ronda de Wimbledon.
Ante la falta de triunfos y la caída sostenida en el ranking ATP —si tras esa actuación en la Catedral del Tenis era 96°, hoy ya bajó al puesto 155°—, su equipo técnico ha decidido modificar la hoja de ruta para los próximos meses para poner fin a la sangría.
El objetivo primordial es sumar puntos lo más rápido posible, para así evitar seguir cayendo en la clasificación mundial y poder empezar a rearmar su calendario. Y el primer paso era el que muchos venían pidiendo hace tiempo: dejar de probar suerte en el circuito ATP y “partir desde cero”, jugando torneos Challenger.

El giro estratégico hacia el circuito Challenger
Jorge Salkeld, agente del deportista, confirmó a La Tercera que Jarry ya se inscribió en una serie de torneos del circuito Challenger, partiendo por Madrid, que arranca este lunes en España.
Eso significa que, por ejemplo, no trató de clasificar al Masters 1000 de Montecarlo, que se jugará en paralelo; sus rápidas eliminaciones en las fases previas de Indian Wells y Miami son un indicio claro de que, al menos por ahora, no tiene el nivel para competir en esa categoría.

“A Nico hay que apoyarlo y tener paciencia. Es un jugador muy sano y disciplinado. Se ha anotado en unos Challengers en Europa para retomar ese ritmo de juego que le está faltando”, señaló Salkeld respecto al nuevo plan de trabajo.
El agente también reveló que el chileno ha podido volver a entrenar con intensidad solo en las últimas cinco semanas, tras superar molestias en el codo y el pie que condicionaron su inicio de temporada.
“Él tiene que tener paciencia, reflexionar y entrar a la pista con todo a su favor. Y luego hay que luchar. Un partido de tenis es realmente bastante complejo. Ganar no es fácil. Hoy en día la competencia es ruda a todo nivel. Y bueno, entonces hay que estar ahí”, agregó el manager.
La presión del ranking y la defensa de puntos
La situación en la clasificación es crítica para Nicolás Jarry, en estos momentos el cuarto mejor tenista chileno en el ranking.
Al comenzar la temporada 2026, Jarry se ubicaba en el puesto 133°, pero las sucesivas derrotas en el Australian Open, el Chile Open y la gira norteamericana lo han desplazado fuera del top 150. Una zona en la que no aparecía desde que venía recuperando terreno luego de su castigo por dopaje, hace varios años.
Con la gira sobre arcilla previa a Roland Garros ya en marcha, las próximas semanas serán vitales para empezar a encaminar el retorno a la élite. Por ahora, lejos de los torneos ATP y los Masters 1000 y concentrado en un nivel menor.
El segundo Grand Slam del año, que empieza el 18 de mayo en Francia, y donde se asume sí participará en la qualy, será un buen momento para ver cómo le resultó esta apuesta.







