
Se llama Ignacio Buse, le dicen el “Sinner Peruano” y este viernes ha hecho historia para el tenis de su país. El jugador incaico, de 22 años, clasificó hoy a la final del ATP de Hamburgo, el gran torneo sobre arcilla previo a Roland Garros tras vencer de forma contundente en semifinales al estadounidense Aleksandar Kovacevic por 6-1 y 6-4.
Un resultado que de inmediato entra en los anales del tenis peruano, ya que se transforma en el primer jugador de su país que disputará un título ATP... en 19 años.
La última vez fue en 2007, nada menos que en el ATP de Viña del Mar, cuando Luis Horna venció en la definición a Nicolás Massú.
Desde entonces, casi dos décadas de puras amarguras, con jugadores como Juan Pablo Varillas que no lograron dar el salto.

El “Sinner Peruano” que explotó en Chile
Nacido en Lima, Buse llamó la atención desde juvenil, siendo top ten en los rankings juniors. Partió jugando a los tres años -“básicamente crecí con una raqueta en la mano”, reconoció- y luego se pulió en academias de Estados Unidos y España.
Por su contextura física y pelo colorín, muchos lo apuntaron como el símil peruano de Jannik Sinner, medio en serio y medio en broma.
Bien se podría decir que su despegue se dio en nuestro país, cuando casi elimina por si solo a Chile en la serie por Copa Davis que se jugó en el Court Central del Estadio Nacional, en enero de 2024. Adaptándose mejor al cemento que en esa ocasión dispuso el capitán Massú, derrotó a Nicolás Jarry y luego estuvo muy cerca de repetir el batacazo ante Alejandro Tabilo, en el quinto punto y definitivo.

Tras eso, fue subiendo rápidamente en el ranking, aunque las semifinales habían sido siempre su tope, cayendo en el ATP de Gstaad del año pasado, y en el reciente ATP de Río de Janeiro, donde otra vez Tabilo fue su verdugo.
Hoy ubicado en el puesto N° 57 de la clasificación mundial, esta semana en Hamburgo ya había derrotado de forma consecutiva al italiano Flavio Cobolli (12°), al checo Jakub Mensik (28°) y al francés Uho Humbert (34°), tres figuras del circuito.
Con lo hecho en la arcilla alemana, se aseguró un gran salto en el ranking, quedando momentáneamente en el puesto 36°, lejos su mejor clasificación histórica... y uno por debajo de Tabilo.
En la final se enfrentará este sábado al vencedor del choque entre dos pesos pesados: el australiano Alex de Minaur (9°) y el estadounidense Tommy Paul (26°), que jugaban después. En caso de levantar el título, subirá hasta el puesto N° 31 en la clasificación, terminando de confirmar todo lo que de él se esperaba. De paso, superará el ranking histórico de Horna (33), así que se transformaría en el mejor tenista peruano del siglo.
Y transformándose en el nuevo ídolo del tenis, y el deporte peruano en general. Todo justo antes de Roland Garros, que comienza este domingo y donde podría acabar como un animador del circuito.







