Recién vino por primera vez a Chile, país de origen de sus padres, cuando tenía 19 años de edad. Pero, a los 28 y ya radicado con propiedad en nuestro país, nadie siquiera cuestiona la raigambre de Alejandro Tabilo con estas tierras. Es un chileno más, pese a haber nacido en Toronto, Canadá.

Y, más allá de cualquier consideración, sí ha sacado la cara por el tenis chileno. Es integrante elemental del Equipo Chileno de Copa Davis, lleva la bandera chilena por el ATP Tour, donde ha ganado tres títulos (Auckland 2024, Mallorca 2024 y Chengdú 2025), además de seis coronas en el circuito Challenger.

Jano llega a los estudios de En Cancha, como el primer invitado de Raquetas y Palas, el podcast para los fanáticos del tenis. Una conversación relajada, en que el deportista desmenuza la temporada 2025, cuenta detalles imperdibles de algunos de sus partidos más recordados (como sus victorias sobre Novak Djokovic, por ejemplo) y opina sobre la actualidad del tenis internacional.

El balance de Alejandro Tabilo

-¿Qué balance haces de la temporada 2025?

Fue, dentro de todo, un muy buen año. Un comienzo duro, por diferentes razones, pero de a poquito empezamos a agarrar confianza. Mejores triunfos, mejores partidos. Me pone triste, eso sí, la cantidad de lesiones que tuve. Estuve parado mucho tiempo, pero incluso estando fuera por unos cuatro meses, terminar 80 y con un título ATP también es positivo. Con una victoria sobre Djokovic, además, que es increíble.

-Analizando la temporada, daba la impresión que siempre existía un freno de mano. Tomabas vuelo y algo pasaba, venía una lesión. O después de una buena primera ronda, un cabeza de serie…

Empecé el año muy mal. Luego, en Indian Wells me pude recuperar con una victoria sobre (Dusan) Lajovic, que juega muy bien. Después, en Miami, con (Corentin) Moutet, que todos vieron ese partido, que fue una locura. De ahí empecé a sentir los dolores de muñeca y hasta como venía, con cero partidos y cero confianza, le pude ganar a Djokovic. Después, tuve que parar por primera vez, volver, cinco sets con (Arthur) Cazaux (en Rolando Garros), una semi de un Challenger de una (Prostejov, República Checa, cayó ante Tseng de Hong Kong, por 4-6 y 1-6), de nuevo lesión. Han sido muchos paros, pero al menos cada vez que volvemos estamos bien, con el mismo tenis. Con la última lesión, que fue la más grave, la que tuve en el abdomen, me costó un poco más arrancar.

-En Chile es recordado el partido con Moutet (Miami). ¿Es complicado enfrentar a ese tipo de jugadores?

Sí y más encima fue la manera en que pasó todo. Entré al court sabiendo que el tipo es así, que puede hacer diferentes cosas. No estaba preparado a que iba a hacer todo ese show, porque también, antes de eso, me llevaba muy bien con él. Lo conozco desde muy chico y había buena onda, siempre me saludaba. Nunca pensé que iba a llegar a eso. Hasta cuando jugamos en Santiago, no hubo nada especial, creo que me hizo un solo “saque por abajo”, pero había una especie de respeto. Pero, después de todo lo que pasó, traté de estar lo más centrado posible, no mostrar ninguna emoción, dejar que hablara, que siguiera con lo suyo y yo enfocarme en el partido. Además, fue un partido muy duro. Cuando terminó todo, ahí relajé y se me fue todo lo que tenía adentro. Esa fue la reacción, la celebración. Después, en la red, me dijo “nos vemos en París”, o algo así…

-Además, en Miami estabas jugando de local…

Claro, había una barra tremenda. Gracias a ellos, que lo sacaron un poco del partido, así que se facilitó un poquito el partido.

-¿Eso se comenta en el players lounge? Por ejemplo, “me toca jugar con Moutet, ojo con lo que me hizo”…

No tanto así, pero todos ya se conocen. Se ríen de las cosas que hace o “¿qué le pasa a este tipo?”. Más que nada, los jugadores saben con quién meterse y con quién no. Si te toca un Moutet, tendrás que estar más concentrado que otras veces. Aunque, de todos modos, pienso que después de ese partido se enfocó mucho más, empezó a jugar más tranquilo y comenzó a ganar. Como terminó el año, impresionante, así que bien por él…

El tenista chileno conversa con En Cancha en el podcast Raquetas y Palas. Agencia Aton
Alejandro Tabilo El tenista chileno conversa con En Cancha en el podcast Raquetas y Palas. Agencia Aton

Una temporada de montaña rusa...

-Partiste el año como cabeza de serie en Australia y tuviste que terminar jugando Challengers para tomar ritmo. ¿Cómo se hace ese cambio de chip?

Viéndole el lado positivo, hablándolo con mi equipo y con mi polola acá también, te ayuda a apreciar más lo que tienes a principio de año. Lo importante que es estar en un Grand Slam o pasar bye en un ATP 250; estando en esas situaciones se pierde un poco el foco de lo duro que fue llegar allí y los beneficios que te dan. Después quedó comprobado, cuando me estaba sintiendo un poquito mejor en el US Open y me tocó (Alexander) Zverev de una. Entonces, es mucha la diferencia estando 32 del mundo. Eso me ayudó a reaccionar. Nunca me ha costado ir a jugar un Challenger o un ATP. Desde antes de meterme en el top 100, me encantaba estar en las qualy y pelearla ahí por entrar, así que siempre he estado preparado para volver a los Challengers. El tenis es muy así: un año bueno, otro malo, uno arriba, otro abajo. Entré enfocado en la pega que quería hacer y en cómo terminar el año.

-Como se dice, es más difícil mantenerse que llegar…

Más encima con el nivel. Uno ve que se pierde una, dos o tres semanas al hilo, pero hay que ver con quién estamos jugando. El nivel es muy duro, todos juegan muy bien. Mira (Frances) Tiafoe en 2024, que llegaba con siete derrotas seguidas y metió final en Cincinnati. Todos están muy ahí, así que hay que estar tranquilos, porque en cualquier momento te puede llegar una racha así.

-Además, ha subido mucho el nivel de competencia en los mismos challengers, ¿no?

Por eso es importante meterse en esas llaves. Cada vez es más duro jugarlos. Aunque hace poco cambiaron la estructura de puntos respecto de los ATP 250 y los challengers ya no dan tantos puntos como antes. Entonces, es para los dos lados, porque también es muy duro meterse al top 100 jugando solo challengers; puedes ganar seis semis al hilo y no quedas ni cerca. Hay que buscar siempre los 100, 125 o 175. Si te vas a meter en los challengers, trata de hacerlo en el nivel más alto, porque de ahí al ATP hay un pequeño salto. Igual es difícil integrarse en ese nivel. Con todo eso, que han quitado los puntos, todos tienen más hambre también y todos pelean a morir.

-Y una de las consecuencias de la campaña irregular fue perder el número uno de Chile…

Increíble cómo terminó el año Cristian (Garín). Justo al final de temporada, meterse, tremendo. Le escribí después del partido para felicitarlo. Muestra también lo cerca que estamos todos en nuestros niveles y lo bueno que podemos hacer como país. Te motiva.

-¿Cómo fueron tus vacaciones? Porque te vimos en redes sociales que anduviste por Chillán…

A ver, las primeras dos semanas, me fui mal. ¡Ja! Traté de disfrutar y comer lo que fuera. Estuvimos con mi polola, Amalia, en las Islas Canarias, así que estuvo muy lindo. Full playa, relajo. No me trajo tanto desgaste físico el año, pero terminé tan mentalmente desgastado, con todas las lesiones, y luego el empuje que tuve que hacer fue durísimo, así que las vacaciones eran muy necesarias. Luego, estuvimos un par de días en Madrid, celebrando su cumpleaños. Después volví y aproveché de ir a ver a uno de mis mejores amigos a Chillán. Tiene su club de paddle, así que estuvo bien entretenido. Jugué un poquito y finalmente volví a Santiago antes de partir con la pretemporada….

-¿Te gusta el paddle?

Es lo que más juego si es que no es tenis. Es lo más fácil, por encontrar un par de amigos e ir a jugar. Es entretenido, jugar mixto también. Es algo en que, además, es difícil lesionarse, porque imagínate ir a jugar un partido de fútbol, ¡durísimo!...

-Donaste la camiseta con que conseguiste tu debut triunfal en Roland Garros. ¿Qué significado tenía?

Muchísimo. Cuando, en primer lugar, me dijeron que no iba a jugar Roland Garros, fue terrible, porque han sido tantos años en que me he lesionado, he perdido pasaportes, muchos problemas. Siempre ha pasado algo en París, justo para Roland Garros o en las semanas previas. Entonces, ganarlo y cómo fue, fue increíble. Fue demasiado significativo para mí y no pensaba una mejor causa que donarla a la Teletón.

-¿Por qué haces la pretemporada en Quilpué?

Mi preparador físico, Víctor Olguín, tiene su gimnasio en Quilpué. Es más relajado, además, y un poco alejado de todo. Tengo a mi familia, mi tía, que vive seis meses en Canadá y seis allá. Otra tía en Villa Alemana, entonces tengo un entorno familiar, más a nivel del mar, parecido a Australia. La Academia GB hizo una cancha especial, toda nueva, para que llegara yo, entonces fueron lindos esos gestos. Quería probar algo nuevo y ojalá funcione. Siento que puedo concentrarme en un cien por ciento en el tenis y en el estado físico.

Foto: @tabilo97
Alejandro Tabilo. Foto: @tabilo97

“Soy malo para ver tenis”

-¿Qué te pareció la final de la Copa Davis?

No la vi, ¡ja! Después nomás vi el tie break. Es que soy malo para ver tenis. Me gusta más cuando está por terminar, cuando se saca para el partido o el tie break. Bien por Italia, pero aunque suene repetitivo, es medio injusto hacerlo todos los años allí, con el público a favor. Es difícil. Vi un video en Tik Tok, sobre Argentina-Alemania y comentaban que hubiera sido distinto si es que se hubiese jugado en Argentina. Me gustaría ver un cambio. Se pierde un poquito la magia de jugar en casa o con el público a favor.

-¿Leíste las declaraciones de Andrea Gaudenzi (presidente de la ATP) en que decía que quizás una solución sería hacer la Copa Davis cada dos años?

Cada dos años puede que no sea una mala idea, pero la clave es que debe volver al formato antiguo. Jugar en casa. Es cierto que hace demasiado la diferencia el público y la superficie que eliges para jugar. Es mucha ventaja estando siempre de local. Puede ser, podría funcionar. Cada año, un formato como el que hay pierde la magia y a la gente ya no le interesa tanto.

-¿Y sobre las propuestas que recientemente hizo Gerard Piqué? ¿Eliminar las ventajas, por ejemplo?

Es mucho cambio. Para mí, que soy zurdo, las ventajas, el saque abierto en algún punto son muy importantes, ayuda mucho. En el dobles siempre es comentado, por ejemplo, que perdiste un partido porque te fuiste a deuce en todos los puntos. Es demasiado al azar. No la entendería.

-¿Eliminar el segundo saque?

El tenis perdería mucho la magia de los buenos sacadores. Claro, contra (Reilly) Opelka o jugadores así ayudaría un montón, pero se pierde la ventaja. Se jugarían mucho más los puntos, pero también ver que todos los puntos sean de 30 o 40 pelotas resultaría un poco aburrido.

-En la historia reciente del tenis, estuvo la hegemonía del Big 3 y, ahora, las finales las juegan Jannik Sinner con Carlos Alcaraz. ¿Te gusta eso?

Es demasiado; muy aburrido. Por lo menos, en la época de Federer, Nadal y Djokovic, aparecía Murray, luego Soderling, Wawrinka, Del Potro, Berdych. Había muchos que siempre estaban ahí. Esta vez siento que están en otra liga. No veo a alguien que esté siempre ahí batallando. Zverev puede perder en fases tempranas. Es bonito ver que está así de peleado el tenis, pero hay que ver cómo alcanzar a esos dos, porque es demasiado.

-¿Cuál es la clave para que siempre lleguen ahí?

He tenido la oportunidad de jugar con los dos y son completamente diferentes. Alcaraz por lo menos, tiene una fuerza inhumana. Cuando jugué con él en Australia y llegó con la polera sin mangas, todo marcado, el tipo me sacaba y ya me hacía el winner. Era otra velocidad, otra fuerza. Comparado con Sinner, no sentí que tuviera la misma potencia que Alcaraz, pero lo especial que tiene es que puede estar al otro lado de la cancha y va a llegar a la misma pelota que si estuviera en la mitad de la cancha. Es la misma calidad de pelota. Está todo el rato con el mismo plano, fuerte, y no baja. Tienen otra mentalidad, además, saben lo buenos que son y no se salen nunca del partido.

-¿Cuál de los dos es más difícil?

Por ahora, por cómo juega, Sinner. Se mueve muy bien, muy constante, le pega durísimo. Alcaraz también, pero tiene un golpe más marcado que otro.

Foto: Felipe Escobedo / En Cancha
Alejandro Tabilo en Copa Davis frente a Serbia Foto: Felipe Escobedo / En Cancha

La amenaza del Masters 1000 saudí

-Se está hablando cada vez con más fuerza del Masters 1000 de Arabia Saudita. ¿Cómo lo ves?

Me habían dicho ya desde enero de 2025 que iban a hacer un Masters 1000 en Arabia Saudita, pero viene con complicaciones, ya que el ATP tiene que comprar dos o tres torneos 250. Entonces, se van a eliminar los peores o los que están en peor fecha. No sé a quién lo tocaría, ojalá que no fuera Sudamérica, porque ya sacaron uno (Córdoba). No sé. Peligroso. Muchos de los jugadores se mantienen por los 250 y un par de 500. No sé dónde pondrían ese Masters 1000.

-Se supone que harían una gira por Medio Oriente, por Doha, Dubái…

Muy duro mantener esos torneos. Creo que en 2028 ya estaría hecho. Hay que ver cómo sale, cómo funciona. No sé por cuántos años lo firmarán. Ojalá no afecte la gira por Sudamérica.

-Repasemos algunos hitos de tu carrera, uno por uno. Cuando fuiste número 19 del mundo…

De locos. Cuando gané ese torneo (Mallorca, sobre césped, al alemán Sebastián Ofner y alcanzó el ranking más alto de su carrera). Tremendo, por haber llegado a la final de todas las superficies ese año. Fue un campeonato tan inesperado también. Ganar eso fue increíble, con mucha gente cercana. Semana inolvidable.

-¿Qué recuerdos te trae la derrota con Albert Ramos en Córdoba?

Terrible. Recuerdo el partido: iba quiebre arriba en el tercero, 4-1, pero fue una semana increíble. De la qualy para arriba. Fue una sensación fea al final, porque como salió tan de la nada una final ATP, en ese momento, cuando pierdes, crees que nunca más vas a ganar una final. Fue duro y con el público argentino, además, que no estaba contento.

-Y le ganaste a varios argentinos en ese torneo…

Claro. A Cerúndolo en la qualy, a Tirante, Báez, Diego Schwartzman y Taberner que era español. Y después le hice gestos a Schwartzman y todos estaban molestos conmigo.

-¿Cómo recuerdas a Rafael Nadal?

Mi ídolo. Veo a Nadal y solo me acuerdo de la exhibición de acá de Santiago (viernes 25 de noviembre de 2022). Era mi sueño de muy chico poder jugar con Nadal. En eso tiempo yo no estaba muy metido, entonces era casi imposible jugar con él. Fue tremendo, especialmente después de tantos años imitándolo: vistiendo igual, celebrando igual, mordiendo el trofeo al final. Un sueño.

-¿Sientes que tienes una deuda con el Chile Open?

He hecho de todo. Semis, final, gané el dobles… Así que falta el título. Nico (Jarry) y Cristian (Garin) lo han ganado, así que es una deuda. En la final con Báez (de 2024, 6-3, 0-6 y 4-6) gané el primero y me empecé a ir físicamente. Fue duro. Ojalá algún día ganar ese torneo acá en casa, que sería maravilloso.

-El título de Auckland…

Una semana de locos (enero 2024). Empecé solo ese torneo, porque no habían llegado las visas a tiempo. El día antes de la qualy, mi kine había ido todos los días al aeropuerto a tratar de meterse al vuelo, como fuera, porque no le llegaba. Después, de la nada, justo el día antes alguien de ahí lo ayudó. Llamó a la embajada y explicó que iba a un torneo. Le dijeron que por esa vez lo dejarían viajar, pero lo hizo sin visa. No sé cómo. Al final llego el día de la qualy, en la mañana. Fue increíble cómo soportamos toda esa semana solos. Primer título ATP 250…

-Y comenzaste desde la qualy. Llevas dos torneos ganados de esa manera (el otro es Chengdú). Deberías pensar en jugar todos los torneos así…

¡Ja! Tiene que haber alguna estadística por ahí con los tenistas que hayan ganado dos torneos desde la qualy, porque es impresionante. Muchos de los torneos en que me ha ido bien, por ejemplo cuando hice octavos de final en Indian Wells (2023), también venía desde la qualy. Hay algo raro ahí.

-¿Te dolió la derrota con Zverev? (Semifinales Masters 1000 Roma 2024)

Fue locura, además con Jarry metido ahí también (finalista, perdió con el mismo Zverev). Cada vez iba llegando más gente, además, porque nadie se esperaba que fuéramos a llegar tan lejos. Me acuerdo de ese primer set (6-1 a favor) y lo sigo viendo, cuando me falta un poquito de motivación. Estaba haciendo lo que quería con la pelota: drop para allá, winner para acá, sacando increíble. Estaba muy inspirado y me faltó un poquito más de concentración (marcador final: 1-6, 7-6 (4) y 6-2). A estos jugadores, les das un respiro y te comen. Me sirvió mucho de aprendizaje. Esa fue una semana increíble. Hubiera sido linda una final chilena, pero estuvimos ahí…

El campeón del ASB Classic/Auckland Open de 2024.
Alejandro Tabilo El campeón del ASB Classic/Auckland Open de 2024.

Las otras pasiones de Alejandro Tabilo

-Te llevo a otro plano… Alexis Sánchez.

Alexis es mi jugador favorito de la Selección. Tengo camisetas de los equipos donde jugó y, nada que decir, increíble. Crecí viéndolo jugar…

-¿Has hablado con él?

Nunca. Es uno de mis ídolos máximos. Cómo llegó arriba, además. No sé si lo he visto jugar en persona... ¡Sí! En el Sub 20 que se jugó en Canadá.

-¿Y Everton?

Siempre ahí muy cercano a mi corazón. Me encanta Viña, Everton. Un lindo recuerdo también cuando me premiaron por haber entrado al Top 100 (2022). Se nota también cómo me quieren a mí, así que increíble. Nunca pensé que mi club, que crecí viendo, me hiciera un reconocimiento así. Agradezco a mi tío, además, por meterme eso de Everton…

-Si hay una final Alcaraz vs. Sinner y por otro lado está jugando Everton vs. Wanderers. ¿Cuál ves?

Al Everton ¡ja!

-¿Qué significa para ti el ajedrez?

Es como mi talento oculto. Pero hace tiempo que no lo juego. Me gustaría, eso sí, volver a practicarlo. Desde muy chico lo jugaba, en el colegio me fue muy bien y lo representaba en campeonatos y todo. Me gusta mucho, me relaja. Hay que pensar mucho hacia adelante, estar adelantado. Ayuda en el tenis para organizar la cancha, preparar los tiros. Controlas un poco el juego y trabajas un poco la paciencia.

Reconocido hincha de Everton de ZViña del Mar. Foto: Instagram Everton.
Alejandro Tabilo. Reconocido hincha de Everton de ZViña del Mar. Foto: Instagram Everton.

Los partidos memorables

-Volvamos a tu carrera. ¿Qué partido recuerdas especialmente por haberlo estado a punto de ganar?

No sé si estuve a punto de ganar, pero fue cuando perdí con Tiafoe en Indian Wells (2023). Empecé, de locos, 4-0 arriba. Estadio Central. Esa me dolió mucho. Fue duro, también, porque venía de la qualy. Llegar a cuartos de un Masters 1000 de la nada hubiera sido tremendo…

-Hablemos de Novak Djokovic, tu “hijo”…

¡Ja! Lamentablemente, perdí la última vez que jugamos (Atenas 2025). Se me estaban acabando las energías. Lo vi un poco antes del partido que no se veía del todo cómodo. Por lo menos todavía tengo el head to head positivo (2-1). Igual le di una buena pelea en el primer set. Pero qué vas a decir de Djokovic, lo ha ganado todo y le das una posibilidad y te mata. Feliz de cómo he jugado contra él y ahora más relajado, ya que como perdí una vez no tengo la responsabilidad de mantener el invicto.

-¿Chile o Canadá?

Canadá me dio mucho aprendizaje, desde chico. Puedo tener ahora la adaptación, de poder jugar en superficies más rápidas, que quizás no hubiera sido posible si no nacía en Canadá. Ganar un torneo en pasto, poder jugar más adelante, más metido. Me ayudó también haberme ido a vivir a Estado Unidos. Pero Chile me lo ha dado todo, desde casa, un hogar, mi familia. Mi polola también, que es argentina, pero por vivir acá la conozco. El poder tener un lugar tan bueno para entrenar. Cuando me vine a vivir acá es que despegué y estoy donde estoy. Una de mis mejores decisiones fue haberme venido a vivir a Chile, me cambió la vida. Siempre agradecido de la gente que me apoya también.

-¿Y tus ex compañeros, como Denis Shapovalov, todavía te tiran la talla?

Siempre me decía “estás en el lado equivocado”. Cuando jugamos la United Cup, justo nos tocó en el grupo y me tiraba la talla que me había equivocado de foto. Lo conozco desde los 7 u 8 años y de todos modos es bonito haber crecido juntos en ese sentido y estar jugando en el tour con él.

Foto: EFE
Novak Djokovic y Alejandro Tabilo Foto: EFE

-¿Cuál fue tu peor lesión?

No he tenido muchas, pero sí o sí la que sufrí en el abdomen (en junio del año pasado, Tabilo tuvo un desgarro grado tres del recto abdominal derecho). Cinco centímetros y los doctores de ‘s-Hertogenbosch me dijeron que fue, literalmente, como si me hubiesen metido un cuchillo en el estómago. Así de grande era. No sé cómo seguí jugando y nadie entiende cómo llegó a los cinco centímetros. No podía ni pararme de la cama. Fue una recuperación larga. Parte un poco de la tolerancia al dolor que tengo, porque por ejemplo cuando tuve apendicitis, hasta entrené estando enfermo, que llegó a peritonitis.

-¿En qué estación del tour no has tenido buenas experiencias?

París, por lejos. Tuve un momento en que no quería ni siquiera ir a París. Recuerdo la peritonitis, luego una vez que me robaron una especie de billetera, con todos los pasaportes, me tuve que bajar de un challenger por la espalda. Luego, lo de la muñeca. Después de la peritonitis, en la pandemia, no me acuerdo en qué hotel en específico, pero cuando entro a esa cadena de hoteles, me da alergia, porque tienen el mismo olor en el lobby, me da algo en el ojo. Lejos, la peor experiencia es París, lo he pasado muy mal ahí…

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