
Recambio, caras nuevas, los que vienen de abajo. Son conceptos que ya se vuelven repetitivos cuando se habla sobre la Selección Chilena. En un medio futbolístico como este, que le exprimió hasta la última gota (y mucho más) a una generación específica de futbolistas, sin dar nunca o sin querer dar, mejor dicho, con la obligatoria renovación, la obstinación termina trayendo consecuencias.
Lo vivió Chile, que con esa obsesión enfermiza por estirar el chicle hasta el infinito respecto de la Generación Dorada, terminó, entre otras cosas, quedándose afuera de tres mundiales consecutivos.
Hoy, ya no quedan vestigios palpables de esa generación en La Roja. Lo que intentó desde un comienzo el ya lejano Reinaldo Rueda y por lo que fue crucificado en la plaza pública, finalmente se hizo y, al menos bajo la conducción técnica actual de Nicolás Córdova, no ha habido llamados a futbolistas que hicieron historia en 2015 y 2016.
Hoy hay caras nuevas en la Selección (o no tan nuevas, quizás, pero sí habituales) y dos de esos rostros de refresco, Alexander Aravena y Benjamín Kuscevic, tomaron decisiones que ponen en incertidumbre si es que continuarán o no en la rotación habitual de Nicolás Córdoba.
Alexander Aravena y Benjamín Kuscevic, ¿se alejan de La Roja?
Imposible estar en la cabeza del entrenador para saber qué llamados hará para la próxima Fecha FIFA, en que Chile jugará amistosos ante Cabo Verde y Nueva Zelandia, en Oceanía. Pero, en condiciones normales, Aravena y Kuscevic deberían ser convocados.
El problema se abre en relación a si es que seguirán o no siendo considerados a futuro, toda vez que ambos futbolistas decidieron firmar en la MLS, una liga de poco fuste (aunque le duela a Messi y sus amigos) y que, históricamente, ha alejado a jugadores de La Roja.

El Monito dejó Gremio de Porto Alegre para irse a Portland Timbers, mientras que Benja se fue del Fortaleza y dejó en el pasado ocho temporadas en el fútbol brasileño para enrolarse en el Toronto FC canadiense.
Es cierto que ninguno de los dos venía jugando con demasiada asiduidad. También, sobre todo en el caso de Kuscevic, llamarlo “cara nueva” cuando en mayo próximo cumple 30 años resulta un despropósito. Pero que ambos eran alternativas y, definitivamente, partes de una nueva Roja, eso era innegable.
Benjamín Kuscevic debutó el 20 de noviembre de 2018 en la Selección, en un amistoso ante Honduras en Temuco y, hasta la fecha, suma 14 partidos clase A FIFA con la tricota roja. Alexander Aravena (23 años), a su vez, hizo su estreno el 27 de marzo de 2023, ante Paraguay en Santiago, y suma 16 presencias.
Los dos jugaron como titulares en el partido ante Perú en Sochi del pasado 18 de noviembre. ¿Seguirán en esa condición?
Felipe Mora, un caso que llama a la reflexión
El solo hecho de ir a jugar a la MLS no significa per se que los dos futbolistas quedan marginados de La Roja. Puede que rindan a la perfección, que cautiven a Nicolás Córdova, que descollen, y en ese escenario bien podrían seguir habitualmente en las citaciones.

Pero hay un ejemplo que ratifica que la MLS no siempre es mirada con demasiada atención por los seleccionadores nacionales.
Felipe Mora, delantero que brillara en Audax Italiano y la U, se fue a Portland Timbers en 2020 y en Oregon ha brillado. Es uno de los estandartes del equipo, goleador, siempre en el primer plano. ¿Cómo le ha ido en La Roja? Apariciones solo esporádicas: desde la fecha de su llegada a Estados Unidos, solamente seis partidos jugados, con apenas dos como titular.
Otro caso es el del delantero Diego Rubio. Kansas City, Swope Park Rangers, Colorado Rapids y Austin FC es su recorrido en Estados Unidos desde 2016, cuando llegó a ese país, proveniente del Valladolid español.
Solo nueve partidos, todos amistosos, con cuatro titularidad y sin goles. Nunca pudo transformarse en habitual en La Roja...








