
La Selección Chilena Femenina viene de un duro golpe respecto a sus aspiraciones al Mundial, ya que quedó fuera tras perder con Ecuador por 2-1. Un escenario que despertó las incansables críticas, tanto de los hinchas como de los medios, hacia el técnico Luis Mena.
Pero mientras todos se encargan de “pedir su cabeza”, hay quienes son mucho más cautos, como José Letelier. El DT nacional sabe lo que es quedar fuera de la cita planetaria, pero también conoce lo que es estar en una, pues logró la histórica clasificación a la de 2018.
No se apresura con una salida de Luis Mena
En conversación con En Cancha, el DT, que se encuentra actualmente en Alianza Lima, analizó el momento de la Selección Chilena y, más allá de criticar, tiene positivas sensaciones para el futuro.

-¿Qué le parece a usted haber quedado fuera del Mundial? ¿Cómo analiza este golpe bajo? ¿Lo considera un fracaso?
-Cuando uno es parte e integrante de un universo que tiene relación con el fútbol femenino, y más aún cuando en algún momento tuve la posibilidad de dirigir a la Selección, a veces dar opiniones o decir si es bueno, malo, negativo o positivo algo relacionado con lo que uno también desempeñó, requiere ser un poco equilibrado. Hay que conocer en profundidad el trabajo que se hizo en la Selección y eso, lógicamente, es una respuesta que debe tener el cuerpo técnico.
-En ese sentido, ¿cómo vio usted esta no clasificación al Mundial desde Perú?
-Desde afuera, como cualquier hincha que está relacionado con el fútbol y particularmente en este caso con el fútbol femenino, lógicamente uno hubiese deseado que Chile clasificara; siempre se espera que nuestras selecciones consigan los objetivos deseados. Había buenas posibilidades y las probabilidades también estuvieron.
-¿Cuál cree que fue esa “farra” que le costó caro a la Selección Chilena? Esto teniendo en cuenta que, en determinado momento, parecía que estar dentro de los cuatro cupos era casi un hecho y, de la noche a la mañana, se esfumó todo.
-Quizás hay algunos partidos en los que Chile podría haber sumado puntos y no se logró, pero no hay que analizar la clasificación o la no clasificación basándose en un solo partido. Creo que hay que ver el camino completo y evaluar dónde estuvieron las dificultades. Al final, es parte de la actividad y de la competencia; hay que tratar de dar vuelta la página y buscar siempre, con actitud positiva, salir adelante. Las personas que corresponden deberán hacer el análisis más acabado.

-Claro, porque en cuanto a materia prima, si uno analiza la nómina y la plantilla de la selección, hay bastante de donde echar mano y por eso a uno le extraña el resultado de quedar fuera del Mundial...
-Se puede considerar ese como un elemento importante. En la medida en que el material humano —dándole una condicionante importante al trabajo de un equipo— sea de mayor capacidad y calidad futbolística, eso va a ser fundamental. Eso es lo que sostiene los trabajos y los resultados de inmediato, y también ayuda mucho a que lo propuesto por los cuerpos técnicos se pueda llevar a cabo para conseguir los objetivos que se plantean. Sin duda, creo que eso es lo más importante en un equipo o en una selección.
-Si hay algo que se puede destacar del último tiempo es que va creciendo el universo de jugadoras en Chile, lo que nutre de sobremanera a la selección, ¿no?
-Chile lleva mucho tiempo trabajando en el fútbol femenino, más de veinte años, y ha ido creciendo. Hay una liga bien estructurada; si bien es cierto que hay un equipo que está por sobre el resto, que es Colo-Colo, hay un nivel que se ha ido emparejando de buena forma y eso te da como resultado tener mejores jugadoras y un universo quizás un poco mayor. También hay divisiones menores que van aumentando esas probabilidades de buscar jugadoras; por ejemplo, hay una Sub-17 que clasificó a un Mundial. Entonces, existe una estructura que ayuda a que las selecciones puedan contar con elementos para lograr un objetivo.
-Por lo mismo, sorprendió el hecho de quedarse fuera de la cita planetaria...
-No siempre se puede, y creo que lo más importante es no quedarse con eso y buscar siempre mejorar. En Sudamérica las selecciones han ido creciendo, entonces, en la medida que eso ocurra, la competencia es mayor, aunque también haya más cupos. Yo no quiero entrar en el análisis de por qué Chile quedó fuera o no, porque no me corresponde. Solamente estoy dando una apreciación de cómo Chile ha ido avanzando en el tiempo. Cuando no se consigue el objetivo, siempre las opiniones van a estar de un lado y de otro, pero lo que hay que considerar es lo que se proyecta hacia adelante; lo que ya pasó es parte de la historia y no se puede cambiar.
-No deja se de ser un golpe duro...
-Sí, o sea, estaba dentro de las probabilidades quedar fuera, aunque Chile tenía muy buenas posibilidades. Eso es algo objetivo, no tiene que ver con un comentario sesgado; es la realidad. Pero después viene la competencia y las demás selecciones también juegan. En este formato, cada una aprovecha sus condiciones de localía; por ejemplo, Perú aprovechó muy bien lo que es la altura, y eso influye en la variabilidad de posiciones que ha tenido esta clasificatoria. Colombia y Argentina han estado permanentemente en los mundiales en el último tiempo, pero Venezuela y Ecuador no venían en esa condición de optar a alguna opción, por lo que ahí ha habido algunos cambios.
“Lo importante es mirar hacia adelante”
-Aunque para muchos parece ser el fin del mundo, noto que usted es más de la idea de no estancarse y seguir mirando con ilusión el futuro, ¿no?
-Creo que lo importante es mirar hacia adelante y ver las alternativas que pueden ir mejorando a Chile. No hay que olvidar que una cosa son las realidades que existen y cómo se proyectan los resultados, y otra muy distinta es analizar si existe la realidad concreta de que Chile, por obligación, debiese estar en los mundiales. Primero hay que contextualizar y evaluar si esa es una condición que se da naturalmente por la historia, o si es simplemente algo que se anhela y se desea, que son dos cosas totalmente opuestas.
-En ese sentido, hablando de proyectos a largo plazo y considerando su visión como técnico, ¿usted cree que la ANFP debería mantener el trabajo de Luis Mena con vistas al próximo Mundial, o cree que hay que detener el proceso?
-Yo no soy parte del directorio de la ANFP, no sé cuáles serán las directrices ni las políticas deportivas hacia el fútbol femenino, ni me corresponde a mí dar una opinión de si un técnico debe continuar o no. Eso tiene que ver absolutamente con lo que la Dirección Deportiva de la Federación estime conveniente; no es una pregunta para mí. Lo que yo sí puedo opinar acerca de un trabajo es que se deben dar los tiempos que corresponden para ver si han sido los adecuados y si han estado las herramientas para desarrollarlo. Creo que Chile ha tenido eso hace ya algún tiempo, con complicaciones, con mayores o menores aciertos, pero se ha sostenido un trabajo en el tiempo.
-O sea, en palabras simples, es partidario de que se respeten los procesos y los análisis correspondientes estén a la altura de los objetivos trazados, ¿o entiendo mal?
-Lo que uno siempre considera es la proyección hacia el futuro de cómo puede ir avanzando el fútbol practicado por mujeres, y quizás los procesos más determinantes están siempre en las divisiones menores; ahí está la base, que es algo obviamente universal. Pero, como te digo, no soy yo quien debe determinar la continuidad de un cuerpo técnico o si el trabajo fue bien realizado o no. Las personas que han asumido la responsabilidad de conducir el camino de la selección en este tiempo son las que deben argumentar y determinar lo que va a seguir hacia adelante.
- Más atrás hablábamos de la materia prima que hay en Chile. En ese contexto, Luis Mena logró una interesante mixtura entre jugadoras experimentadas y jóvenes, ¿Considera que ese es el camino?
-Chile tiene muy buenas jugadoras en este último tiempo; hay futbolistas jóvenes que tienen un buen potencial. Voy a dar una opinión muy particular y personal en mi visión, porque en su momento las decisiones te marcan para bien o no: creo que cada uno tiene la facultad, cuando asume la responsabilidad de dirigir un equipo o una selección, de determinar cómo va a afrontar la competencia. Estamos hablando a nivel mayor, adulto y profesional, no estoy hablando de lo formativo, sino de lo competitivo.
-¿Qué quiere decir con esto?
-Que mi visión, más allá de la edad o de la experiencia que tenga la jugadora —que sí es un factor importante—, es que lo determinante es lo que el técnico quiera conseguir con una futbolista en específico. A mi juicio, en una selección debieran estar las jugadoras que el técnico vea que están mejor en el momento, independiente de la edad que tengan. Entiendo que la experiencia es un factor importante en este tipo de competiciones, pero en una selección que va a competir para lograr resultados, lo determinante debe ser lo mejor que el técnico pueda ver en ese instante.

-En la Selección Chilena Femenina se da un, llamémoslo, efecto distinto al de la masculina. Esto porque se ha escuchado por años que se necesita recambio, pero en la femenina no suele existir esa efervescencia... ¿Por qué cree que se da este panorama?
-A mi juicio, más que hablar de un recambio, se trata de saber si las jugadoras en las que se vislumbra ese recambio están acorde a las exigencias de un evento tan importante. Por eso insisto en que en la selección deben estar las mejores jugadoras del momento de acuerdo al criterio técnico. Y eso, tú sabes, es subjetivo; no todos piensan de la misma manera ni tienen el mismo perfil sobre una jugadora determinada. A un técnico le gustará un tipo de futbolista y a otro no, aunque hay otras jugadoras que son de gusto universal. Uno no puede decir que Camila Sáez o Christiane Endler no son grandes jugadoras, eso es de gusto universal. Quizás hay otras características que van más determinadas a una forma de jugar o no, pero para ser bien concreto con la pregunta, creo que en una selección deben estar las mejores del momento.
¿Un posible retorno al fútbol chileno?
-Su nombre comienza a sonar cada vez que las cosas no van bien en la Selección Chilena, por lo que no puedo no preguntarle, ¿le gustaría volver a hacerse cargo del desafío o es una etapa cerrada?
-Lo primero es que sí, estoy acá en Perú, estoy bien. Sea en Perú, en Chile o en otro país, para estar bien en la competencia uno tiene que conseguir el objetivo y ganar; eso es lo que te sostiene y te mantiene. El fútbol femenino en Chile, Perú, Argentina y básicamente en Sudamérica —salvo Brasil, que tiene un nivel de desarrollo mucho más elevado— es nuestro trabajo y nuestra actividad. En mi caso, no tengo la opción de elegir si me gustaría ir a Chile, a Bolivia o a México, por darte ejemplos. Eso es lo que a uno le podría gustar, pero luego hay que ir a la realidad de esta actividad, porque es mi trabajo y uno no siempre tiene las opciones de poder elegir.
- Al menos deja la puerta abierta, por lo que puedo descifrar...
-Respecto a lo que a uno le gustaría, no creo que cerrar puertas sea correcto, pero tampoco es algo que tenga pensado de inmediato; no voy por ahí. Siempre son posibilidades, y yo no tengo la opción de cerrarle las puertas a ninguna alternativa laboral más allá de si me gusta o no me gusta.
-Entonces, si llega el llamado, se tomará el tiempo suficiente para analizar si va acorde a lo que busca o no.
-Sí, o sea, hay cosas que ya no dependen de uno. Es como decir “pucha, me gustaría estar dirigiendo en Europa”, por darte un ejemplo, pero si no se han dado las opciones, queda en algo muy subjetivo. Como te digo, mi realidad actual está acá en Alianza Lima; estamos tratando de volver a conseguir los resultados que necesitamos para llegar a donde queremos. He estado bien acá, y eso es lo que tengo en el inmediato y a futuro. Dios dirá lo que viene.







