De la mano de Nicolás Córdova, la Selección Chilena comienza un proceso de renovación. El DT no tiene entre sus planes convocar a jugadores de la Generación Dorada, por lo que está buscando alternativas que estén a la altura y que, al mismo tiempo, sean ilusión para el futuro del combinado nacional.
Dentro de los nombres que han aparecido en las últimas nóminas está el de Jaime Vargas, arquero de 21 años de Deportes Recoleta. El oriundo de San Vicente de Tagua Tagua estuvo citado para el amistoso contra Perú el pasado 10 de octubre en el Estadio Bicentenario.
Vargas conversó con En Cancha sobre sus días en La Roja. Más allá de cumplir uno de sus grandes sueños en el fútbol, se encontró con algo mucho mejor: un grupo que lo aceptó y le entregó conocimientos claves para su futuro.
Jaime Vargas y su paso por la Selección Chilena
Si bien compartió la mayoría de los días con el grupo de arqueros conformado por Thomas Gillier y Lawrence Vigouroux, tuvo un momento de cercanía con Gabriel Suazo, quien le entregó varios consejos. Uno de ellos fue el que más lo marcó: “me dijo que disfrutara el momento”.
- Estuviste nominado a la Selección Chilena para el partido contra Perú en el Estadio Bicentenario. ¿Qué significó para ti este llamado? ¿Cómo te lo tomaste?
Fue una experiencia muy linda y muy provechosa. Poder conocer a otros compañeros de profesión que están jugando a un nivel distinto, en ligas alejadas del fútbol chileno, fue algo que aproveché mucho. Esos días en la selección me sirvieron para medir en qué aspectos todavía puedo seguir mejorando y reforzando, y para entender cuánto me falta para equiparar los niveles en los que están ellos. Lo tomé como una motivación clara sobre hacia dónde quiero apuntar.
- Cuando te enteraste de que serías parte de la delegación chilena, ¿qué pasó por tu cabeza? Eres un arquero joven que juega en Primera B, no es fácil que se dé un caso así.
Al principio ni yo mismo lo podía creer cuando supe que iba a la selección adulta, pero después intenté tomármelo con calma y aprovechar al máximo la oportunidad: aprender, conocer cosas nuevas y absorber todo lo posible. Fue una experiencia que me marcó y que me ayudó a reafirmar mis objetivos.
- Muchos desconocen cómo es el proceso de notificación para ir a la Selección Chilena. ¿Cómo te avisaron a ti que ibas a estar dentro de los nominados?
La notificación llegó de manera formal a través de una carta enviada al club, y luego el gerente deportivo me informó a mí. Yo ya lo sabía un par de días antes de que se hiciera pública la nómina. Incluso en mi familia al principio pensaron que era una broma.
- Me imagino que les costaba creer que, entendiendo tu situación, todo esto fuera real...
Me acuerdo de que mi mamá estaba trabajando, me llamó y siempre pensó que era una broma. Fue muy especial poder compartirlo con ellos, más aún porque coincidió con mi cumpleaños. Sentí que era una forma de devolverles, aunque sea un poco, todo el esfuerzo que han hecho por mí.
- Y tus compañeros en el club, ¿cómo se lo tomaron?
Fue una nominación totalmente distinta a las anteriores. En el club, con mis compañeros de Deportes Recoleta, también lo viví de una manera especial. Muchos me preguntaban por la experiencia y pude contarles lo que viví, transmitirles sensaciones y aprendizajes. El grupo fue clave, porque el rendimiento colectivo también potencia el crecimiento individual.
“Gabriel Suazo me dijo que disfrutara el momento”
- Durante tu paso por la Selección Chilena, ¿con qué te quedas?
Recuerdo especialmente que, antes del amistoso, Gabriel Suazo se me acercó en el camarín y me dijo que disfrutara el momento, que me había ganado estar ahí y que siguiera trabajando para mantenerme. Palabras que me marcaron positivamente como jugador. Ese respaldo se siente mucho y te reafirma que el esfuerzo vale la pena. Más viniendo del capitán de la Selección Chilena.
- Un honor, por decirlo así, recibir esos consejos por parte de Gabriel Suazo. Más aún considerando que ahora es el capitán de La Roja.
Gabi es un ejemplo como compañero de profesión: pasó momentos difíciles en su propio club y luego logró superarse, romperla e irse a jugar a Europa. Eso te enseña cómo enfrentar y superar los malos momentos. Lo mismo con otros compañeros con los que pude conversar más en profundidad, tanto de sus clubes como del fútbol en general, lo que te motiva a seguir creciendo. La confianza se transmitía inmediatamente.
- Durante los días en los que estuviste concentrado con la Selección Chilena, ¿con quiénes hiciste buenas migas?
Con el grupo de porteros siempre se genera una relación más cercana. Tuve la suerte de compartir con Lawrence (Vigouroux) y con Thomas (Gillier), conversar más a fondo sobre sus carreras y conocerlos mejor.
- Lawrence con muchos años lejos de Chile, ¿se comunicaba en español o tenía sus salidas en inglés?
Lawrence hablaba cien por ciento español, así que la relación fue muy fluida. Él me preguntaba por el fútbol chileno y yo aprovechaba de conocer más sobre la liga inglesa, donde él juega. Es un tipo humilde que no tiene problema en enseñarte lo que sabe, lo que uno agradece al ser más chico.
- Por último, ¿cómo describirías toda esta experiencia en la Selección Chilena?
Representar a la selección es lo más grande para cualquier jugador chileno. Es el estándar más alto al que se puede aspirar. Haber tenido esa oportunidad siendo joven y en una etapa exigente me entrega mucha motivación, tanto para mí como para otros compañeros que también sueñan con llegar ahí. Espero seguir haciendo las cosas bien para poder estar constantemente en la selección; es un sueño para mí representar al país.