
Al igual que Ben Brereton en su momento, Robbie Robinson es hoy el nombre que llama la atención en La Roja. El atacante de 22 años también tiene madre chilena, y hoy dio sus primeras declaraciones, donde se mostró emocionado por su familia al tener la chance de defender la camiseta de Chile.
Al inicio de la conversación, valoró la calidad de los jugadores y el cuerpo técnico de la Selección: "Creo que el nivel es realmente alto acá. El nivel de los entrenadores y jugadores es de primer nivel, me hará ser mejor jugador".
En esa línea, añadió: "Es un gran honor jugar para esta Selección. Lo veo como una gran oportunidad para devolverle al país la confianza que han demostrado en mí, a mi familia chilena le llena de orgullo este llamado".
El delantero de 1.88 metros creció en un pueblo de unos 70.000 habitantes llamado Camden, en Nueva Jersey. Por ello, no sabe prácticamente nada de español: "Hola, adiós, viva Chile!", fueron las únicas palabras que supo decir al cierre.








