
Mariana Díaz, la enviada especial desde Canal 13, lleva varios días en la zona de conflicto de Ucrania que sufre el ataque desde Rusia. La periodista internacional ha sido parte del grupo de corresponsales que se han puesto en riesgo en favor de la labor informativa y detalla a TiempoX las sensaciones de mantenerse en medio de la guerra.
En diálogo con nuestro medio, la profesional destaca que lo más complicado de esta cobertura ha sido lidiar con "el cansancio y la presión psicológica".
"Por una parte, todo lo que conlleva el estrés de un trabajo como este, pero, por otra parte, con el estrés que estás en guerra. Escuchar cada media hora una explosión y la alarma que no deja de sonar ha sido una presión psicológica súper fuerte que hay que tratar de mantener a raya, porque si no te puede pasar una mala jugada si te dejas llevar por el miedo", expone Mariana Díaz.
La corresponsal vive hace 20 años en Italia, donde llegó a sus 18 años por motivos familiares y estudió en Roma. Además, tiene amplia experiencia cubriendo eventos internacionales desde 2013, donde ha dado a conocer casos como el de Rafael Garay en Rumania, el inicio de la pandemia del coronavirus y las consecuencias de varios terremotos en Europa.
Fue este evento bélico el que la trasladó a Ucrania en una primera instancia a fines de enero, para luego regresar con el desafío de mantenerse en la zona de conflicto.
"Han habido dificultades con el idioma, ya que, apenas comenzó la guerra, los intérpretes que te ayudan a comunicar con la población se fueron, tuvieron que evacuar. Tuvimos que tratar de arreglárnosla por nuestra cuenta, salir a la calle y encontrar personas que hablaran inglés porque el ruso y ucraniano no los entiendo", cuenta.
Mariana Díaz, además, destaca el trabajo de sus compañeras corresponsales, con quienes ha estrechado lazos en esta dura estadía. Una de ellas es la destacada periodista internacional Elisabetta Piqué, con quien ha compartido refugio.
"Uno aprende muchísimo de las otras colegas y creo que dan una mirada distinta, uno a veces tiene sensibilidades diferentes, logra captar cosas que pueden transmitir en un modo distinto. Son personas con mucha experiencia, comprometidas con su trabajo, son preparadas y muy cultas, así que para mí ha sido enriquecedor", resalta la corresponsal de Canal 13.







