"Me siento tan orgullosa de mi bebé, Sebastián Teao", publicó Francisca Ayala en sus historias de Instagram, junto a la foto de la entrevista realizada por Las Últimas Noticias a su hijo mayor, tras haber aprobado el último examen del año de la universidad.
Sebastián Teao (22) estudia ingeniería civil en obras civiles en la Universidad Adolfo Ibáñez y este cuatro de enero rindió su último examen, del ramo geotécnica, uno de los más difíciles de la carrera. Según contó a LUN, el joven necesitaba un cuatro para pasar el ramo y la noche de ese día recibió la nota: un 3,98, que se aproximó a cuatro.
"Mi primera reacción fue abrazar a mi polola (Marla Martínez), con quien he pasado prácticamente toda la cuarentena, y después llamar por teléfono a mis papás para contarles. El año que pasó fue el más angustiante y difícil desde que estoy en la universidad", confesó Sebastián Teao.

El difícil año de Sebastián Teao, hijo de Francisca Ayala
El hijo de Francisca Ayala tuvo un año lleno de estrés por la universidad, las clases online y por la distancia que lo separaba de sus padres.
"Pasé un año de mucho estrés emocional. A mis papás no los veo desde marzo del año pasado y como en la isla el internet funciona bastante mal, tampoco resulta hacer videollamadas. Por suerte me criaron de una manera bien independiente y me las puedo arreglar solo, pero soy muy apegado a mi mamá. Antes que llegara el Hotu a nuestras vidas, éramos nosotros dos nomás. Mi polola ha sido fundamental en este proceso", contó el joven.
A Sebastián Teao le costó adaptarse a la nueva modalidad online de la universidad, ya que la exigencia era mayor. "Los profesores piensan que porque estás en la casa tu vida es sólo la universidad. Tuvimos el doble de evaluaciones y trabajos. A eso hay que sumar que mis pruebas duran en promedio tres horas y para evitar que copiáramos nos exigían estar con el micrófono y la cámara prendidos todo el rato", explicó.
El estudiante de ingeniería civil, agregó: "De repente estábamos en plena evaluación y escuchabas a la mamá de un compañero gritando 'Nico, no recogiste los platos'. A veces era difícil concentrarse, pero sumando y restando, pienso que sirvió para fortalecerme. aprendí a no rendirme nunca".
Las pruebas de Sebastián Teao se acumularon con los exámenes, por culpa de la pandemia, y también porque por primera vez en la historia de la universidad, hubo paro. "Eran seis ramo y terminé dando pruebas y exámenes del mismo ramo con dos días de diferencia. Lo pasé súper mal el último mes", dijo.
El colapso fue tanto, que el joven tuvo que analizar la situación de cada ramo y ver qué nota necesitaba en cada uno de los exámenes, para así dedicarse a estudiar uno más que otro. "En un momento pensé que me podía echar el año y llamé angustiado a mis papás. Ellos me pidieron que me quedara tranquilo", reveló el joven que pasó al quinto año de la carrera.
El deporte fue uno de los pocos escapes que tuvo Sebastián Teao. "Cuando me sentía muy estresado hacía un break de 40 minutos y salía a correr o hacía abdominales y barra. Cuando era chico veía un monito de acción llamado 'Kick Buttowski' que repetía 'mente fresca, cuerpo fresco'. Siempre lo aplico en mi vida. No hay que rendirse, ni tirar la toalla", finalizó.