Este viernes, CHV emitirá un nuevo episodio del programa de conversación conducido por Julián Elfenbein, "Podemos Hablar", donde el humorista, Gigi Martin, contará cuando una dieta extrema le provocó una grave descompensación que lo llevó al hospital.
En un adelanto, al que tuvo acceso TiempoX, el comediante nacional reveló la situación ocurrida hace unos años, durante su "crisis de los cuarenta".
"Cuando me llegó el tema de los 40, la crisis de los cuarenta, me puse un aro, de esos chiquititos, pelo largo, auto deportivo y dije, si tengo ese auto, tengo que marcar". De esta manera Gigi Martin habló con un amigo que tenía un gimnasio, quien le recomendó un suplemento, asegurándole que lo ayudaría a bajar de peso.
Según contó el humorista se trataba de carnitina y debía tomar una cucharadita en la mañana, y otra en la tarde después del ejercicio.
Sobre los efectos de este suplemento, Gigi Martin dijo que "era como salir de la ducha, así transpiraba todos los días… como a los dos meses, me miré al espejo y me encontré mino. Me encontré encachado con los cuadríceps…"
Pero todo esto cambió un día que se encontraba en la casa de su amigo Bombo Fica en la comuna de Purén - en La Araucanía- ahí junto a "Chalora" Pizarro comenzaron a jugar tenis y se comenzó a sentir mal.
Según su relato, luego de esto despertó en el hospital amarrado con una correa y con la alteración de los sentidos "¡fue terrible! Porque terminé amarrado y cuando despierto, empecé a hablar puras incoherencias porque se me alteraron los sentidos, era una cosa cognitiva porque no tenía azúcar. Toda el azúcar se me había ido, y el doctor, me dijo que no era mi hora no más".
Durante el programa el comediante también confesó que en ese momento era tanta su obsesión con su imagen, que llegó a utilizar ropa interior con relleno en el trasero, "cuando iba a actuar de repente, me compraba esos potos falsos… lo hice como dos veces, pero si está todo al servicio del ser humano. Lo que quieras hacer… después no lo usé más, porque un día me desmayé y me sacaron la ropa y me encontraron el poto falso, ¡la vergüenza grande!". Confesión que causó el asombro de Julián Elfenbein y los demás invitados.