
La llegada de Oriana Marzoli nuevamente a la televisión chilena generó la indignación de Cecilia Navarrete, madre de Dominique Lattimore, quien decidió romper el silencio en el programa Qué te lo Digo para recordar los hechos que marcaron a su hija tras su participación en un reality.
Primero a través de un audio enviado a Sergio Rojas y luego mediante una llamada telefónica, Cecilia cuestionó duramente que Oriana vuelva a ser presentada como una figura destacada de la pantalla chica, asegurando que aún existen heridas abiertas por lo ocurrido años atrás.

“Todo el mundo sabe que mi hija presentó una querella”
Durante la conversación, la madre de Dominique recordó que su hija inició acciones legales tras los conflictos vividos en el encierro y afirmó que nunca obtuvo la justicia que esperaba.

“Todo el mundo sabe que mi hija salió de ese reality y presentó una querella criminal. Salió en todos los medios, se acogió en Derechos Humanos y nunca se hizo justicia”, señaló.
Asimismo, aseguró que Dominique sufrió un fuerte impacto emocional debido a los insultos y situaciones que enfrentó durante el programa, motivo por el cual ella decidió defenderla públicamente pese a las críticas que recibió.
“Yo salí con garras y uñas a defender a mi hija y se rieron de mí. ¿Cómo no voy a defenderla?”, expresó entre lágrimas.
Sergio Rojas respaldó a Cecilia Navarrete
Las declaraciones de Cecilia encontraron un fuerte respaldo en Sergio Rojas, quien criticó el actuar que, según recordó, tuvo la producción del reality durante los conflictos protagonizados por Dominique.
El periodista sostuvo que una situación de ese tipo jamás debió ser normalizada y cuestionó que las denuncias realizadas en su momento no tuvieran mayores consecuencias.
“Una cosa es hacer televisión y otra muy distinta es tratar a una persona como si fuera un delincuente”, manifestó el conductor.
De esta manera, la aparición de Oriana Marzoli en la televisión chilena volvió a reabrir una polémica que parecía superada, pero que para la familia de Dominique Lattimore sigue siendo una herida que aún no cicatriza.







