
El mundo de la actuación, la televisión y la cultura nacional se visten de luto. Se confirmó el sensible fallecimiento del destacado y querido actor uruguayo-chileno Fernando Kliche Hermida, a los 71 años de edad.
La partida del eterno e inolvidable rostro de las telenovelas de los años 90 deja un vacío imposible de llenar en una audiencia que lo adoptó como uno de sus artistas más carismáticos y entrañables.

Un viaje a Chile que cambió su destino para siempre
Nacido en Uruguay el 8 de octubre de 1954, el destino inicial de Fernando estaba lejos de los escenarios de televisión: estudió medicina veterinaria y ejerció la profesión en Inglaterra. Su llegada a Chile ocurrió un 3 de enero, en un viaje que originalmente era solo una escala hacia España para visitar a su padre, el también legendario actor Walter Kliche, quien en ese momento triunfaba con la mítica teleserie La Madrastra.

El año 1993 marcó un antes y un después en la pantalla chica. Fernando Kliche se consagró definitivamente como uno de los principales galanes de la televisión chilena al dar vida al inolvidable Octavio en la exitosa teleserie Marrón Glacé de Canal 13. Su desplante, elegancia y particular sentido del humor lo mantuvieron en lo más alto del área dramática, encadenando producciones emblemáticas como Champaña, El amor está de moda, Amándote, Algo está cambiando, Buen partido y Lola.
A comienzos de la década del 2000, Kliche demostró su tremenda versatilidad al saltar con maestría a la comedia en vivo. Se integró al elenco del exitoso programa Teatro en Chilevisión, donde consolidó una entrañable dupla y una profunda amistad con Patricio “Pato” Torres.
“Una inolvidable carrera marcada por la imagen del clásico galán de telenovelas, que según dijo, más que ser galán él ‘ponía en práctica la galanura’. Un actor que transitó con maestría entre el drama y la comedia y que con mucha tristeza despedimos el día de hoy. Nuestro abrazo caluroso a todos quienes sienten su partida”, comentaron desde Chile Actores.








