Si pudiéramos montarnos en una máquina del tiempo y viajar 20 años al pasado, de seguro podríamos ver cómo Colo Colo y la Universidad Católica, dos de los equipos más grandes del país, "bailan" al ritmo de Francisco Huaquipán y Luis Núñez, dos promisorias figuras que, además, tienen el mérito de haber superado el estigma de haber crecido en La Legua, acaso una de las zonas más peligrosas de nuestra capital.
Lamentablemente las transportaciones a años anteriores solo ocurren en las películas de ciencia ficción, y lo que hoy nos ocupa es el presente. En él, el excolocolino y el otrora "cruzado" experimentan sendos líos con la justicia: el primero en libertad vigilada por intentar ingresar drogas y celulares a la cárcel en donde se encuentra su hijo, y el segundo preso por haber sido encontrado culpable de homicidio. ¿Qué pasó en el camino? ¿Por qué de ser ovacionados por los hinchas pasaron a recibir el repudio de una sociedad que no creía cómo después de parecer tenerlo todo, pasaron a quedarse prácticamente solos?
Vamos por parte. Era 1996 y en Magallanes un joven Francisco Anderson Huaiquipán comenzaba a destacar. Con 18 años, el "Toqui" de La Legua jugó su primer partido y se mantuvo en la "Academia" hasta el 2001, cuando Colo Colo le echó el ojo y le dijo: "Te queremos".

En los albos el mediocampista supo lo que es ser campeón y en un momento delicado del club, en plena quiebra el 2002, con emblemáticos jugadores como Marcelo Espina y Marcelo Barticciotto, en una temporada en la que alcanzó la gloria anotándole a la Universidad de Chile en un recordado Superclásico.
Y aunque luego su carrera entró en una especie de bache, transitando por otros elencos de menor convocatoria como Santiago Morning, San Felipe, San Marcos de Arica, entre otros, y hasta con un criticado paso por el Atlante mexicano, nunca nadie pensó que en el 2022, la Fiscalía pediría privarlo de libertad por 10 años y un día por tráfico de drogas.
Mal ayudando a su hijo en Colina I
En septiembre del 2021, Huaiquipán intentó ingresar marihuana y pasta base de cocaína, además de nada más y nada menos que 38 celulares al centro penitenciario Colina I, donde su hijo se encuentra cumpliendo una condena de 12 años por homicidio.
Hoy, a un año de aquellos hechos, la sentencia para el exfutbolista está clara: 3 años y un día de libertad vigilada -sujeto a controles de Gendarmería-, aunque los 6 meses en prisión preventiva mientras duró la investigación en su contra no volverán jamás.
¿Por qué le ocurrió todo esto? Hay varios factores. "Fumé marihuana toda mi vida", aseguró en una pasada entrevista con La Tercera, incluso siendo futbolista. Además, según detalló, abusó de la cerveza y el vino.
"Nunca me pillaron, ni en los controles. Hay secretos para que esas cosas no aparezcan. Pero ya está, ya fue. Cuando estuve en mi mejor nivel, hacía lo que quería. En la semana me amanecía tres o cuatro días. Tomaba todos los días. Cuando te sientes con fama, te sientes con dinero, a pesar de que no gané mucho, haces cosas que no tiene que hacer un futbolista", cerró.
El eterno calvario de una ex estrella de la UC

Formado en las inferiores de la Universidad Católica, Luis Núñez debió hacer la vuelta larga para ponerse la camiseta de los "Cruzados" en Primera División y conseguir el éxito en San Carlos de Apoquindo.
Fue enviado a préstamo a Municipal Las Condes en 1999, luego a Estados Unidos, para defender al Jacksonville Cyclones. Al año siguiente volvió a vestir la camiseta de Magallanes, después la de San Felipe, hasta que en el 2006 la UC se acordó de él y lo fichó, porque necesitaba reforzarse después de las partidas de Darío Conca y Jorge Quinteros, campeones con los precordilleranos un año antes.
Y aunque no pudo levantar una copa con "La Franja", "Lucho Pato" se ganó el cariño del hincha, sobre todo por su lugar de origen, del cual nunca renegó, y que más para mal que para bien, lo terminó marcando de por vida, pues no supo soltar los lazos con las malas influencias que significaban sus amigos en La Legua.
El hecho que arruinó la vida de Luis Núñez
En el 2018, el exfutbolista de la UC se encontraba en el lugar incorrecto, en una balacera en La Legua que terminó con el homicidio de Juan Pinto, y en el cual Núñez se vio directamente involucrado junto a quien era su amigo en aquel entonces, Andrés Vergara.
Luego de una extensa investigación contra el otrora delantero, donde incluso estuvo prófugo de la justicia escondiéndose en Bolivia (481 días), su sentencia llegó: fue hallado culpable de homicidio simple, lo que se tradujo en 10 años y un día privado de libertad.
Al igual que Huaiquipán, el no soltar nunca a sus "amistades" fue el detonante de todo lo que vino después. De hecho, entre el 2003 y el 2012, cuando aún era futbolista profesional, se prestó sin mayores problemas para la concreción de delitos, como la facilitación de su departamento a una banda de narcotraficantes para guardar las drogas, venta de artículos de lujo de dudosa procedencia, y hasta el financiamiento de organizaciones criminales. Fue el fin de un futbolista que no supo usar lo ganado en el fútbol para salir del ambiente que lo atrapó cuando niño y que no lo soltó jamás.