Uno de los traspasos más sorprendentes en este mercado de fichajes fue el de Ignacio Tapia al Atlético Grau de Perú. El central, que finalizó contrato con Universidad de Chile, tomó la decisión de emigrar a un destino poco habitual en el fútbol nacional.
La llegada a territorio incaico no solo significó un cambio de club y de liga, sino también un reordenamiento total de su vida. En plena pretemporada, el futbolista ha tenido poco contacto con su nueva ciudad, Piura, ubicada en el extremo norte del país.
En conversación con En Cancha, el defensor asume este paso como algo más que una decisión deportiva. Dejar Chile, salir de un entorno conocido y probar suerte en otra liga fue, para él, una forma de exigirse desde otro lugar.
Al mismo tiempo que se adapta a un entorno totalmente diferente, vive otro momento clave de su vida, puesto que fue papá por primera vez a mediados del 2025.
El lado más íntimo de Ignacio Tapia
- ¿Cómo han sido estos días en Perú?
Los primeros días han sido mucho de ir aprendiendo de cada cosa que veo, de mis compañeros, del nuevo cuerpo técnico, no mucho de la ciudad porque llegué a estar concentrado en un hotel para la pretemporada ya que tenemos doble jornada todos los días. Más que nada eso, adaptarme rápido a mis compañeros, que eso me va a hacer todo más fácil de aquí en adelante.
- ¿Cómo te ves de acá a futuro? ¿Te proyectas seguir un tiempo en el extranjero o te gustaría tener otra oportunidad en el fútbol chileno?
Mira, yo quería seguir en el fútbol chileno. Quería seguir ahí, jugármela, demostrar que podía jugar, que podía hacerlo bien, cambiar un poco la opinión que tenían de mí, demostrar de lo que puedo hacer, de lo que estoy hecho. Pero sale esta oferta de Perú, donde me querían, y fue sorpresivo también para mí. Yo creo que para la prensa también, encontraron raro que fuera a la liga peruana y todo. Pero yo lo veo como un desafío para abrirme a un mercado distinto.
- ¿Cuál es la expectativa que tienes de Perú?
Seguir escalando en el extranjero, quizás a un equipo más grande de Perú o de otro país, ir abriéndome al mercado, para que sepan de lo que estoy hecho y también cumplir mis metas, que son jugar en las mejores ligas de América. Principalmente el desafío es exigirme un poco más, aprender de otra cultura, de otro fútbol, forjar la mentalidad de jugar afuera, que no es fácil.
- Además esto te toma en un momento personal importante...
Si, fui papá hace poquito, lo que me hizo dudar un poco de este cambio. Lo conversé harto con mis cercanos, pero creo que es lo mejor y es muy positivo para mi carrera.
- ¿Has podido conocer algo de la ciudad?
No, recién llegué el sábado acá y me vine al hotel de una. Hoy día recién salí a buscar para vivir, casa o departamento. Estoy concentrado hasta el domingo.
- Me imagino que el primer objetivo será tener casa...
Claro, ojalá tener vivienda rápido y ahí poder empezar a conocer un poco más la ciudad. Voy preguntando a mis compañeros que son de acá, o los que llevan un par de años, lugares o cosas para poder en el día a día salir, conocer.
- ¿Piura es una ciudad muy diferente a Santiago?
Totalmente, es pequeño en comparación, además está muy cerca de Ecuador. Lo que sí he podido comprobar este día es que hace mucho calor… es la ciudad del eterno calor, así le dicen.
- Es un clima tropical, ¿no?
Sí, algo así. Si llueve, llueve con calor. Es todo el año calor. No hay frío, acá no hay invierno. Pero es parte del cambio de aire, de acostumbrarse a otra realidad, otro clima. Estar en Chile, entre comillas, era una comodidad, aunque no jugara.
Era algo que yo conozco: conozco las ciudades, cómo trasladarme, cómo conseguir cosas, qué tipo de cosas uno necesita. Y el mismo cambio te lleva a no conocer nada, a explorar más, a sacarte de ese punto de comodidad. Esa es mi idea de haber venido para acá: salir de la zona de confort. Y eso creo que es lo que más te hace mejorar. Por eso tomé este desafío.