Pablo Vranjicán (40) tiene toda una historia en Chile. El argentino defendió siete camisetas en nuestro medio, siendo recordado por sus pasos por Rangers y, sobre todo, cuando dio el salto a la Universidad Católica en 2010.
Y pese a que su edad lo está empujando naturalmente al retiro, él, de momento, se niega. Por lo mismo, se mantiene activo jugando en la Liga Casildense, luego de su paso por Central Córdoba de Rosario, un cuadro de la Primera C al otro lado de la Cordillera.
Su currículum, eso sí, es muy, pero muy interesante, sobre todo por los países en los que jugó. Defendió, por ejemplo, al New York Cosmos en 2017, por lo que tuvo la oportunidad de vivir en la siempre apetecible Gran Manzana. Además, sumó experiencias en el fútbol italiano, chipriota, malasio y colombiano.
-Viviste en varias ciudades en nuestro país. ¿Te gustó Chile?
-Sí. Estuve ocho años en Chile y al país lo volvería a elegir tranquilamente.
-¿En serio?
-Sí. Siempre lo hablamos con mi señora: de todos los países en los que nos tocó estar, nos quedamos con Chile. Si no pudiera vivir en Argentina, elijo Chile sin dudas. Lo pasamos muy bien en todos lados: en Serena, en Curicó, en Talca, en Santiago... Sigo hablando con amigos chilenos que nos trataron extraordinariamente bien. Si por cualquier cosa mi familia no pudiera vivir acá, nos instalaríamos felices allá.
-Y mira que te tocó vivir en Estados Unidos y Malasia, países muy avanzados.
-Bueno, obviamente que son países muy lindos también. Estados Unidos está por encima de todos por organización e infraestructura, pero si tú me das a elegir un lugar para vivir, desecho Estados Unidos y me quedo con Chile, por una cuestión de que nos gustó más como familia. Malasia, por ejemplo, sí, lindo y todo. Ir a Kuala Lumpur es una maravilla, ciudad hermosa. Lo mismo que Chipre, que está rodeado del Mar Mediterráneo, pero por una cuestión cultural me inclino más por Chile. Viví en Colombia también, pero no, me quedo con Chile.