Damián Luna, hoy de 40 años, tuvo un paso fugaz por el fútbol chileno, específicamente en la Universidad Católica.

El recordado volante argentino arribó a la precordillera en 2009 y ni siquiera alcanzó a durar un semestre: por diferencias irreconciliables con Marco Antonio Figueroa, el DT de la época en la UC, decidió irse de San Carlos de Apoquindo.

A pesar de eso, el trasandino, que no pudo rendir como pretendía en la cancha, fue feliz fuera de ella, algo que deja claro en conversación con En Cancha.

-Pese al corto tiempo, ¿te gustó vivir en Chile?

-Sí, la verdad es que me gustó mucho. Yo le alquilaba un departamento a Pepe Rojas. Chuncho, ¿no? Ja.

-Claro, referente total de la Universidad de Chile.

-Sí. Me gustaba mucho vivir en Santiago. Tenía la posibilidad de que mi mamá y mi papá me pudieran visitar, paseamos mucho por el centro, conocimos Viña del Mar, Concón, y Chile me sorprendió un montón. Me sentía muy bien, cómodo. Más adelante volví y me sigue gustando todo. Sé que el predio de Católica está muy lindo, totalmente remodelado, y me imagino cómo debe ser, porque en el tiempo en el que jugaba yo ya era considerado un nivel top, entonces ahora, muchísimo mejor. Yo disfrutaba estar ahí. La ciudad, la cordillera, todo precioso.

“En la UC debí tener más paciencia; me hubiese gustado ser un Conca, Bottinelli o Buonanotte”Lee también“En la UC debí tener más paciencia; me hubiese gustado ser un Conca, Bottinelli o Buonanotte”

-¿Cómo terminaste alquilándole un departamento a Pepe Rojas?

-Por conocidos. Cuando llegué a Chile y buscaba donde vivir, los argentinos que me ayudaban eran los del club, como Facundo Imboden, Nicolás Gianni y Jeremías Caggiano. Walter Montillo la rompía toda en la U y también me ayudó, contactándome con Pepe Rojas, que justo tenía un departamento cerca de San Carlos de Apoquindo. Pepe siempre diez puntos, se portó muy bien. Tuve suerte porque en Chile siempre me encontré con gente muy amable, siempre dispuesta a ayudar. Solo palabras de agradecimiento con cada persona que me crucé.

-Linda banda argentina tenían.

-Sí, linda. Con Facu, Jere y Nico nos juntábamos siempre. Con Walter también, aunque menos, porque jugaba en el clásico rival, ja. Pero nos conocíamos desde San Lorenzo, así que había buena onda. Todas mis experiencias fuera de la cancha en Chile fueron muy buenas.

. El argentino con la camiseta de la Universidad Católica. Foto: Old Photosport.
Damián Luna . El argentino con la camiseta de la Universidad Católica. Foto: Old Photosport.

La gran diferencia entre Chile y Argentina

-Dime por qué Chile y Argentina tienen un fútbol tan diferente. Nos separa una Cordillera solamente...

-Yo creo que la diferencia se puede apreciar en la forma de encarar un partido: acá en Argentina se corre, se mete y se marca mucho, hay una intensidad superior, aunque no se juega tanto ya, esa es la realidad, no hay muchos partidos lindos para ver, como un 3-2 por ejemplo, no, son todos muy cerrados; y en Chile, en cambio, hay una técnica diferente, se juega más, pero claro, con ese componente de tener más segundos a la hora de pensar. En Chile puedes controlar la pelota, darte vuelta y pensar qué vas a hacer, y acá eso es imposible, porque al recibir ya tienes una marca encima. Esa es la gran diferencia que puedo encontrar, en la agresividad.

-Gracias por tu tiempo, Damián.

-Capaz que nos estemos viendo por Chile, porque ahora trabajo en la empresa que representa a Matías Zaldivia...

-Cierto. ¿Y todo bien?

-Sí, Mati es un crack. Un profesional al cien por ciento, que se brinda siempre y se gana un lugar a punta de sus capacidades.

-La tuvo difícil con el paso de Colo Colo a la U, ¿no?

-Y... ¡Terrible cambio! Pero profesional siempre. Es un ejemplo para todos los chicos que vienen de abajo.

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