El fútbol chileno no vive su mejor momento y eso se ve reflejado en la disminución de compatriotas en las principales ligas europeas. Si bien ahora Felipe Loyola y Lucas Cepeda saltaron al Viejo Continente, ya no es una tónica.
Uno de los futbolistas que sí cruzó el Atlántico en diferentes períodos de los años dos mil, fue Mario Cáceres, ex delantero que defendió múltiples camisetas en Chile y el extranjero, donde registró pasos por Portugal, Suiza y Grecia.
Hoy, a más de diez años de su retiro del fútbol profesional, el Petrolero conversó con En Cancha, y reveló algunas anécdotas sobre el modus operandi en diversas ligas, llegando a presenciar en carne propia arreglos de partidos y exceso de protagonismo por parte de algunos representantes.
Marío Cáceres y sus experiencias en el extranjero
-¿Con qué te quedas de tus experiencias como futbolista chileno en el extranjero?
En Sporting de Lisboa tuve la posibilidad de estar con jugadores de la élite mundial, pero me hubiese gustado ir más de grande y aprender cosas con otra cabeza, porque tenía 19 años solamente.
-Te tocó ir al St. Gallen en Suiza, ¿es esa una liga recomendable para los chilenos en la actualidad? Ahi comenzaron Iván Zamorano, Hugo Rubio...
Suiza es un país muy bueno en el fútbol. Siempre se dice que es como el hermano pequeño de la Bundesliga, entonces todos sus buenos jugadores se pasan para allá.
-¿Te tocó vivir alguna experiencia inusual?
En Grecia viví en carne propia los arreglos de partidos por apuestas. En muchos partidos nos dijeron que ganemos solo 1-0. Nunca me pasó cuando íbamos perdiendo, pero sí recibí instrucciones de no hacer más goles.
-¿Recuerdas algún partido en concreto?
Me acuerdo de una final que íbamos ganando 1-0 y ya estaba arreglado ese resultado, pero yo seguía atacando. Y ahí me decían ‘Mario, ya está, está arreglado. Es un 1-0 y listo’. En Grecia pasaba mucho con las apuestas, así que estuvo bueno que se haya regulado bien.
-¿Has sabido cómo está la situación ahora?
Ahora no sé cómo estará el tema, pero siempre se supo que se arreglaban un poco los resultados.
-¿En México nunca te pasó algo similar o algo llamativo?
En los tiempos que yo fui a México eran solamente cuatro extranjeros. Era muy difícil entrar ahí porque todo lo manejaban los representantes, tenías que estar muy bien con tu agente y el gerente deportivo para llegar a un club mexicano. Se manejaban ahí muchas platas.
-Son muchos los cambios que pueden ocurrir en tanto tiempo... Comparando Chile de ese entonces con el extranjero y el fútbol chileno actual, ¿dónde ves los principales cambios?
Cuando nos retiramos los de mi generación, no teníamos todo ese staff que tienen los equipos profesionales, y le hace muy bien al jugador el tener tu kinesiólogo personal y un equipo de trabajo.
-Ahora, como jugador retirado, ¿cuál es tu rol con los futbolistas activos con los que tienes cercanía?
Uno le da consejos a los jugadores jóvenes con otra visión de la vida. Es difícil cuando uno está jugando tener esa madurez mental que uno puede tener después.