
El escenario del transporte público en la Región de Valparaíso enfrenta una crisis inminente. Reinaldo Sánchez, presidente de la empresa Viña Bus y actual timonel de Santiago Wanderers, lanzó una dura advertencia sobre la continuidad del servicio en la zona. Según el dirigente, si no se resuelve el desabastecimiento de insumos básicos en el corto plazo, el sistema de micros dejará de operar de forma definitiva.
La crisis, que afecta directamente la conectividad de miles de usuarios en Viña del Mar y comunas aledañas, no responde a una movilización de trabajadores. Sánchez fue enfático en señalar que el problema es de suministros: “Si esto no cambia en 10 días, van a estar todos los buses parados; no por huelga, sino por falta de combustible", declaró el empresario.

Crisis de suministro y el rol de Santiago Wanderers
El impacto de esta situación trasciende el transporte de pasajeros. La figura de Reinaldo Sánchez une dos mundos críticos en la región: el transporte mayor y el fútbol profesional. Como presidente de Santiago Wanderers, la insolvencia operativa de sus empresas de transporte podría tener efectos colaterales en la logística del club de Valparaíso, que depende de la estabilidad financiera y operativa de sus principales directivos.
La falta de petróleo para las máquinas de Viña Bus se suma a un alza sostenida en los costos de mantenimiento y repuestos, lo que ha mermado la capacidad de respuesta de la flota. Según el líder gremial, las reservas actuales son críticas y no existe una garantía de reposición por parte de los proveedores mayoristas para las próximas dos semanas.

Exigencias al Gobierno y plazos fatales
El presidente de Viña Bus hizo un llamado urgente a las autoridades del Ministerio de Transportes para intervenir en la cadena de suministro. Sin una solución técnica o un subsidio de emergencia que asegure el flujo de combustible, el plazo fatal del 3 de abril de 2026 marcaría el cese de funciones de la flota verde en la Ciudad Jardín.
Hasta el momento, la Seremi de Transportes de la Región de Valparaíso no ha emitido un pronunciamiento oficial respecto a la amenaza de paralización técnica. Mientras tanto, el gremio se mantiene en estado de alerta, advirtiendo que la detención de los motores será “inevitable” si los camiones cisterna no regularizan las entregas en los depósitos de la empresa.








