Serena Williams protagonizó uno de los momentos más dramáticos de los últimos años en Wimbledon, luego que tuviera que retirarse sin poder completar un set en su debut en la "Catedral".
La estadounidense, que sigue buscando su título de Grand Slam N° 24, no pudo con sus problemas musculares y simplemente se tiró al pasto cuando disputaba el séptimo juego ante la bielorrusa Aliaksandra Sasnovich. El árbitro fue a ayudarla a poder llegar a su silla y se terminó retirando de la Cancha Central entre llantos.