El derbi de Manchester sacó de las casillas a Pep Guardiola, quien disparó contra los árbitros del compromiso al validar el gol de Bruno Fernándes luego de un claro fuera de juego de Marcus Rashford: "Distrajo a nuestro portero y defensores. Es lo que es. Sabemos dónde jugamos. Es difícil para los árbitros en estos estadios", aseguró el técnico del City.
Pero eso no sería todo, ya que en los micrófonos de "BT" ironizó con la derrota y aseguró que no le importa la máxima competición inglesa. "No me importa la Premier League ni la Carabao. No podemos ganar. Pero ya hemos ganado mucho, así que no es un problema", sentenció.