
Marcelo Bielsa vivió una de sus grandes alegrías al mando de Uruguay, luego de eliminar por penales a Brasil en cuartos de final de Copa América. Sin embargo, pese a su logro, el DT rosarino no olvidó a un expupilo suyo que no pasaba por un buen momento. Se trata de Raphinha, al que dirigió hace unos años en el Leeds, y a quien buscó inmediatamente una vez concluída la definición para abrazarlo y consolarlo. Simplemente notable.
- Te podría interesar: “La maldición del gato”: el trágico historial de Brasil tras polémico momento vivido en Qatar 2022








