Atalanta protagonizó una soberbia remontada ante Borussia Dortmund y selló su clasificación a los octavos de final de la Champions League. El conjunto italiano se impuso por 4-1 en el partido de vuelta, revirtiendo la serie y cerrando un 4-3 en el marcador global.

El equipo de Bérgamo consiguió la clasificación en la última jugada del encuentro, tras un penal tan insólito como determinante. Una patada en el rostro del defensor argelino Ramy Bensebaini derivó en su expulsión y en la sanción desde los doce pasos, instancia que fue aprovechada por Lazar Samardžić para marcar el gol decisivo y desatar la celebración italiana.

abre en nueva pestañaabre en nueva pestañaabre en nueva pestaña
Suscríbeteabre en nueva pestaña