Una de las consecuencias deportivas más relevantes del bombardeo de Estados Unidos a Irán fue la suspensión de la Finalissima, el partido entre Argentina y España que tras un sinnúmero de problemas de calendarización, estaba pactado para jugarse el próximo 27 de marzo en Qatar. Con el conflicto en Medio Oriente en plena ebullición, el encuentro fue suspendido y no tiene ni fecha ni nueva sede confirmadas, quedando al borde de la cancelación definitiva.

Han surgido ideas sobre cómo llevar a cabo el choque entre los campeones vigente de América y Europa, con Miami como una de las sedes probables. Y fue justamente esta posibilidad la que provocó el surgimiento de una de las teorías más locas sobre la “verdadera” razón tras los ataques contra el régimen iraní.

“Estados Unidos maneja todo y yo creo que la invasión a Irán fue para que se juegue el partido (la Finalissima) en Miami”, señaló este lunes el siempre polémico Horacio Pagani, uno de los periodistas deportivos más reconocidos de Argentina, provocando la incredulidad del resto del panel.

Claro está, la ciudad estadounidense es la casa actual de Lionel Messi, por lo que tal vez se especula que se trataría de un esfuerzo concordado entre Donald Trump y la FIFA para llevar el espectáculo a Norteamérica, y a un escenario más atractivo para los hinchas que Qatar donde además la Albiceleste tendría mayor ventaja que la Furia Roja por el público latino que podría asistir.

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