Lo que prometía ser una fiesta en Nueva York, terminó en caos total. Los Knicks, que disputan las NBA Finals con San Antonio, tenían todo para ponerse 3-0 en la serie: jugaban de local en el Madison Square Garden y esperaban dejar servida la mesa para campeonar mañana viernes.

Sin embargo, en la cancha no todo salió como se esperaba. Los Spurs ganaron 115 a 111 y ahora el recuento total de las finales quedó 2-1 a favor de los de la Gran Manzana, que no esperaban darle vida al quinteto de Texas.

Los fanáticos del cuadro neoyorquino no se tomaron esta derrota de la mejor forma y salieron a ocasionar disturbios y destrozar las calles de Manhattan. Locura...

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