Pep Guardiola no pudo lograr el tan ansiado objetivo de conseguir el título de la Champions League con Manchester City, luego de perder por la cuenta mínima con Chelsea en el Estadio Dragao de Portugal.
Sin embargo, el técnico español se mostró tranquilo después de no alcanzar la victoria y besó la medalla del segundo lugar en la ceremonia de premiación.
Esta situación no es común en esa instancia. Es más, la mayoría de los jugadores sólo la reciben y no se la cuelgan alrededor de su cuello.