La aventura peruana de Ignacio Tapia tomó un rumbo inesperado. El defensor chileno, que llegó al Atlético Grau a comienzos de año buscando un nuevo comienzo tras su salida de Universidad de Chile, se quedó sin entrenador apenas unos días después de conseguir su primera victoria.

La dirigencia del club decidió prescindir de Ángel Comizzo pese al triunfo ante Cajamarca, aduciendo que el equipo seguía en zona de descenso. En su reemplazo llega un nombre que el fútbol chileno conoce bien: Gerardo Ameli.

El rosarino de 55 años no es un extraño para quienes siguen el Torneo Nacional. Ameli tuvo dos pasos por el fútbol local: primero en Deportes Antofagasta en 2018, donde logró una histórica clasificación a la Copa Sudamericana 2019, y luego en Unión La Calera en 2023, aunque en ese segundo ciclo los resultados no acompañaron y fue desvinculado tras una campaña irregular.

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El hombre que aprendió de Sampaoli

Ameli tiene un vínculo fuerte con Jorge Sampaoli, el entrenador más exitoso en la historia del fútbol chileno. Ambos coincidieron en Perú, donde Ameli estuvo en las divisiones inferiores del Sporting Cristal al mismo tiempo que el casildense daba sus primeros pasos como técnico en ese país.

Con el paso de las semanas, Ameli se transformó en su ayudante, y Sampaoli en su mentor. Esa relación marcó la filosofía de juego del rosarino, cuya impronta ofensiva y de presión alta lleva el sello de aquella escuela.

Su carrera en Perú es extensa: dirigió a Sport Rosario, Deportivo Municipal, UTC de Cajamarca, Ayacucho FC, Cienciano y Deportivo Garcilaso. Su mayor logro fue con Ayacucho FC, donde se coronó campeón del Torneo Clausura 2020.

A fines de 2025 fue designado entrenador interino de la Selección Peruana para un amistoso ante Bolivia que los del Rimac ganaron 2-0. Ahora, será el DT de Tapia.

Gerardo Ameli Será el nuevo entrenador de Ignacio Tapia.

La travesía de Tapia en Perú

El contexto que encontrará Ameli no es sencillo, y Tapia lo sabe mejor que nadie. El defensor central ha sido uno de los puntos más altos del Grau en este inicio de temporada, disputando los seis partidos posibles como titular.

Sin embargo, el rendimiento individual no alcanzó para disimular las dificultades colectivas de un equipo que tardó varias jornadas en celebrar su primera victoria del año.

En conversación con En Cancha, el propio Tapia había reconocido que necesitaba un cambio de aires al salir de la U: “Necesitaba alejarme del fútbol chileno. Lo analicé mucho con mi familia. No para que tomaran la decisión por mí, sino para escuchar opiniones”, declaró el zaguero.

Ahora, con un nuevo técnico en el banco y la tabla todavía apretada, Tapia tendrá la oportunidad de demostrar que su apuesta por el fútbol peruano fue la correcta. Ameli, por su parte, llega con la misión de sacar al Atlético Grau del fondo.

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