
Un brutal crimen ocurrió en Inglaterra, donde un padre asesinó a su pequeña hija, una bebé de cuatro meses, al interior de su propio hogar. Se trata de Jordan Lee, quien golpeó brutalmente a la lactante tras gritarle que se callara.
El hecho tuvo lugar el 6 de diciembre de 2020, cuando la pequeña Willow falleció, luego de ser llevada al hospital Blackpool Victoria y posteriormente derivada al Hospital Infantil Alder Hey, constata Antena 3.
El examen realizado por los forenses determinó que las heridas que mostraba la pequeña eran "consistentes", atribuibles a un trauma severo. Pese a esto, el propio padre confesó -al momento de ser detenido- que estas tenían relación a un "accidente infantil".

Expertos señalaron que las lesiones que sufrió Willow fueron posiblemente producto de pellizcos, puñetazos y bofetadas, las que le "generaron un inmenso dolor y sufrimiento a la pequeña". En tanto, el Ministerio del Interior de Inglaterra reveló que el deceso de la bebé tuvo directa relación con una lesión traumática en la cabeza.
Un portavoz de la Fiscalía de la Corona sostuvo que "los vecinos escucharon el llanto del bebé y a un hombre que le gritaba que se callara y una serie de golpes antes de que la casa se quedará en silencio".
Sin embargo, en el propio juicio el padre de la bebé mantuvo su postura e indicó que "repentinamente Willow se cayó del sofá". En esta línea, expertos han afirmado que las evidencias del crimen son claras y que Jordan Lee habría modificado su relato tras la confirmación de los médicos.
La sentencia final para el parricida Jordan Lee
Tras largo proceso judicial, el parricida fue condenado a 16 años de prisión, a pesar de sus alegaciones continuas de ser inocente, la justicia lo declaró culpable de asesinato ya que pudieron escuchar en el propio juicio audios con signos evidentes de que el hombre de 29 años estaba mintiendo.
La madre de Willow, confesó en el juicio que "la pequeña era una bebé hermosa, feliz y que tenía la mejor sonrisa y que esa sonrisa siempre llenará la habitación en la que dormía", quién además añadió que "toda la familia la iba a extrañar mucho y que no había suficientes palabras para expresar ese dolor".
"Haberla perdido a una edad tan joven y de forma en la que lo hemos hecho me ha marcado tanto a mí ya mi familia, nunca será la misma sin mi ángel de ojos azules" añadió. En tanto, el Ministerio del Interior inglés confirmó que la muerte fue consecuencia directa de una lesión traumática en la cabeza.








