
Una historia de sacrificio fraternal se convirtió en una verdadera tragedia que hoy conmociona a la Región del Biobío. Alberto Rojas Ulluoa perdió la vida apenas horas después de haber ingresado a pabellón para entregarle un riñón a su hermana.
Lo que debía ser el inicio de una nueva etapa para la familia está actualmente desarrollándose en una investigación penal que busca determinar el porqué de la muerte de Alberto.

La muerte de Alberto Rojas

Esta historia de la familia Rojas comenzó mucho antes de la cirugía, cuando la hermana de Alberto, Hellen Rojas, residía en Canadá junto a su marido, pero ante la dificultad de acceder a un órgano en ese país, decidieron volver a Chile con el fin de agilizar el proceso del trasplante.
Alberto, de 43 años, se hizo voluntario para ayudar a su hermana para que finalmente pudiese abandonar las sesiones de diálisis.
Sin embargo, la intervención realizada en el Hospital Regional de Concepción derivó en un desenlace inesperado durante la madrugada del domingo.
La alerta se encendió cuando la familia recibió las primeras explicaciones por parte del recinto asistencial.
Según lo rescatado por 24 horas, el personal médico planteó inicialmente que Alberto había fallecido por causas naturales, versión que fue rechazada por el cuñado, quien afirmó que una persona en buen estado no muere de esa forma.
Por ello, ante la sospecha de irregularidades, el Ministerio Público instruyó pericias a la Brigada de Homicidios de la PDI, según informaciones recientes de Emergencias Talca.
Un vuelco importante se produjo tras el último informe preliminar del Servicio Médico Legal, el cual detectó indicios de una hemorragia en Alberto, lo cual servirá como un dato clave para las indagatorias que aún están en veremos.







