
Hablar de Mario Lepe es hablar de gran parte de la historia de Universidad Católica. No por nada es uno de los destacados exfutbolistas del club de “La Franja” que cuenta con una tribuna en el Estadio San Carlos de Apoquindo, lo que cataloga como uno de los orgullos más grandes de su vida.
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El mítico exvolante, y actual funcionario del club, lleva una vida entera ligada a la institución a la que ama. El Jugador, entrenador del primer equipo, formador, y por supuesto, hincha, habla en extenso con En Cancha sobre el presente de su querida UC y el proceso que la he llevado a convertirse en el club más exitoso del fútbol nacional.
Desde su hogar, donde enfrenta la pandemia del Coronavirus, el “Gran Capitán” abre su corazón y habla de todo.
¿Cómo está afrontando este período de cuarentena que está viviendo gran parte del país?
“Como toda persona que no puede ir a su trabajo, estamos tratando de sobrellevarlo de la mejor manera posible, con teletrabajo, conectándonos al menos tres veces a la semana con el club para planificar lo que se viene en el futuro. Ya veníamos trabajando en el proyecto a futuro que tiene el club. Entonces, esta pausa nos ha hecho tener el tiempo para ver todos los detalles de este plan que tenemos de aquí a cinco años más en todas las áreas”.
¿Cuáles son las directrices de este proyecto que se viene para Universidad Católica?
“Yo creo que todo lo que se está dando ahora es fruto del trabajo sostenido en el tiempo que se ha venido haciendo. Eso marca las bases de del gran éxito que hemos tenido, pero ahora lo más difícil es replantearse, precisamente, en el éxito. Nosotros seguimos trabajando, buscando nuevas formas en todas las áreas. Podemos ser los mismos, pero haciendo cosas nuevas y modernizándonos. De pronto uno ve muchas cosas en TV y quisiera imitarlas, pero se debe tener constancia, mentalidad, autocrítica y ser muy humilde. Solo así te puedes acercar a lo que se hace en Europa. La idea es seguir trabajando en un club que se está modernizando y pensando en cómo seguir para adelante. Lo estamos haciendo bien, pero podemos hacerlo mucho mejor”.
El modelo Universidad Católica
¿Hay algún club de Europa al que le gustaría que la UC se asemejara?
“Son muchos. Algunos, por lo futbolístico, otros por lo institucional, la idiosincrasia de las personas y más. Creo que uno no se tiene que casar con un club, porque de todos puedes sacar algo positivo. Es por eso que cuando, por ejemplo, hablamos del estadio, no puede ser parecido al de Manchester u otro, debe ser el estadio de la Católica, para nuestra gente y no solo copiar algo de otro lado. Esas cosas hacen que Universidad Católica sea un ejemplo y haya sido copiado en muchas cosas. Esto es porque no nos casamos con una metodología única, siempre queremos ser mejores en lo que hacemos”.
En definitiva, la idea es acrecentar y mejorar lo que ya se puede llamar como modelo Universidad Católica, que como usted dice, viene siendo imitado.
“En el fondo, es así. El modelo de Católica en lo futbolístico, económico y comunicacional ha sido copiado por todos los demás y no es que nosotros lo hayamos inventado, pero sí somos los primeros en implementarlo. Vamos un par de pasos adelante y debemos profundizar eso, pero ojalá que los demás clubes también hagan lo mismo, porque no nos sirve crecer solos. Los clubes deben potenciarse entre todos y pensar esto como una gran empresa”.
Como jugador usted vivió de todo. Muchos títulos, pero también algunas frustraciones. Hasta hace poco se hablaba de la UC como un equipo segundón, pero ahora se dio vuelta la tortilla. Como corazón de Católica, ¿cómo ha visto esta evolución que ha tenido el club que hoy es de los más exitosos del país en materia de títulos?
“A mí me enorgullece esta Católica que es la que todos queríamos ver hace muchos años. Hemos tenido momentos históricos extraordinarios, donde afortunadamente, he participado. Pero lo que queríamos ver era esto, que todo el esfuerzo que se hacía a nivel de jugadores, dirigentes e institución, se viera reflejado. Lo fuimos haciendo desde que Ignacio Prieto asumió como entrenador y trajo el modelo francés a las divisiones menores del club. Desde ese momento, vimos a una Universidad Católica totalmente diferente. Pasamos a estar siempre dentro de los tres primeros. Siempre he dicho que prefiero estar peleando arriba en vez de estar en la cola o jugando por jugar. Hoy, los clubes nos tienen respeto, porque han visto que el trabajo de muchos años se está viendo reflejado ahora”.
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El "Gran Capitán" señaló que haber dirigido al primer equipo de la UC es un "orgullo". Bajo su conducción los Cruzados golearon 4-0 a Colo Colo en San Carlos de Apoquindo.[/caption]
Lo de Católica parece ser la consolidación de un proceso, mientras vemos que clubes como Colo Colo y Universidad de Chile han caído en la inmediatez, muchas veces con resultados malos en lo deportivo y económico.
“Sin duda que ha pasado esto. La Católica ha sido un club mesurado desde siempre, nunca hemos sido altaneros ni exitistas, tratamos de estar con los pies bien puestos en la tierra. Vemos primero a la persona, y luego al futbolista o trabajador. Yo creo que hoy los procesos no son como esos antiguos, son mucho más modernizados y uno va aprendiendo en el camino. Nadie te puede decir que va a llegar un entrenador que te saque campeón cinco años seguidos, es muy difícil. Pero tú puedes buscar a alguien que se adapte a lo que quiere el club y nosotros también adaptarnos a esa filosofía. En los últimos años hemos tenidos entrenadores que son totalmente distintos, pero tienen un denominador común: son grandes trabajadores, que se desviven y están las 24 horas pendientes. Eso, al final, te da frutos y convences al hincha de que el resultado se verá después de un gran trabajo”.
¿Existe otro Mario Lepe en la actualidad?
Mario, para las generaciones que comenzaron a seguir a Católica a fines de los 80’ y en los 90’ usted marcó una tendencia de volantes muy aguerridos y también habilidosos con la pelota. ¿Siente que hay en la actualidad algún jugador que lo identifique?
“Yo creo que jugadores iguales a mí no hay, porque hay mejores. Los tiempos han cambiado y ya no hay jugadores como los 10 clásicos o el volante de contención que se corría todo la cancha pero nunca pasaba. El volante hoy es más dúctil y quizás, el que más se puede acercar es Gary, pero él tiene mucha más llegada al gol, por ejemplo. Yo no”.
¿Qué opina de futbolistas como Ignacio Saavedra o Marcelino Núñez?
“Saavedra es un jugador distinto, tiene buen pie y mucha dinámica. Lo mismo pasa con Marcelino. Afortunadamente hemos hechos una buena formación y captación, a pesar de que nuestras purnas no son tan masivas como las de la U o Colo Colo. Por lo mismo, donde los chicos tienen mejores opciones de llegar a un equipo es en Universidad Católica, pero eso viene siendo desde 1983”.
¿Cuáles han sido sus momentos más gratos y más tristes en esta vida que tiene en Universidad Católica?
“Momentos felices, eran cuando yo jugaba por Católica y si a eso le sumas salir campeón, mucho más feliz. Como entrenador, haber dirigido a chicos que hoy están en equipos a nivel internacional como Mauricio Isla, Enzo Roco, Guillermo Maripán, Gary Medel. Para mí eso es un orgullo tremendo. Haber ganado 4-0 a Colo Colo en San Carlos como entrenador del equipo profesional, también es algo tremendo y potente. Dirigir al club en el que naciste, es un momento de felicidad. Lo más triste, sin duda, fue haber estado en la muerte de Raimundo, ver un a compañero ahí botado, es terrible. Sobre todo, por la personalidad que tenía este chico. Lo otro, sin duda, las fracturas, que me afectaron mucho personalmente, familiarmente y futbolísticamente”.
¿Sin esas fracturas pudo haber tenido alguna chance en el extranjero y más continuidad en la selección?
“Sin duda. Yo estaba en mi mejor momento cuando llegó la primera fractura. Con la segunda, después de recuperarte, piensas en hacer lo mejor posible, pero la selección te queda muy lejos. Es una frustración grande, pero después miro que tengo una tribuna en el estadio y digo qué importa. Al final, este pinganilla que nació en la Población de los Obreros de Las Condes, en Colón 9000, tiene una galería con su nombre. Si me dieron ese reconocimiento es porque algo he hecho en la historia del club”.




