Con sus 66 años, Xabier Azkargorta se encuentra recluido. Es parte del grupo de riesgo de contraer coronavirus, por lo que llevar varias semanas sin salir de su casa en Santa Cruz de La Sierra, Bolivia, donde vive desde hace más de diez años.

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En el vecino país, el español es una autoridad. Sigue siendo el único entrenador que logró llevar a la selección a una Copa del Mundo (Estados Unidos 1994). Está tranquilo, aunque se queja por la poca información que hay a nivel global sobre la pandemia y exige mayores certezas. Sin duda, en su condición de licenciado en medicina, este tema lo atrapa. Pero también vive de fútbol. Y este sábado, estuvo un poco más contento con el regreso de la Bundesliga, aunque aclara que “es triste ver los estadios así, inesperado”. Pero cuando se le habla de su paso por Chile, vuelve a entusiasmarse. Llegó al país como estrella en 1995 con la misión de clasificar a Francia 98, pero tras solo un partido en Clasificatorias, decidió partir, dejando su frase para el bronce: “una vez muerto el perro, se acaba la rabia”.

¿Qué recuerdos tiene de su paso por Chile?

“Tengo gratísimos recuerdos de mi estancia en Chile. Quizás llegué en un momento en que el fútbol chileno estaba un poco convulsionado, porque había pasado todo lo del ‘Cóndor” Rojas y esa sanción de la que se venía sin haber podido jugar las clasificatorias para el Mundial del 94”.

Hasta hoy, sigue siendo un hombre recordado en nuestro país. ¿Cómo califica su proceso al mando de La Roja?

“Yo creo que hicimos un buen trabajo de preparación, siempre pensando en el objetivo que era clasificar al Mundial de Francia. Tuvimos algunos buenos partidos y llegamos a ese debut donde empatamos a uno en Venezuela, algo que se tomó como un fracaso. Pero luego se demostró que no era tan malo el resultado”.

¿Se siente partícipe de la Clasificación a Francia 1998?

“Podríamos haberlo hecho un poco mejor, pero había demasiada gente al acecho esperando a ver qué pasaba. Recuerdo que a mi despedida dejé dos frases: Una me sorprendió, porque quedó muy impregnada en Chile (una vez muerto el perro, se acaba la rabia). Luego, vino la más importante, cuando dije que ‘digan lo que digan, este equipo está preparado, aunque sea sin entrenador, para ir al Mundial de Francia, sea quien sea el que venga’”.

Si Xabier Azkargorta seguía en la Selección, ¿Chile clasificaba igualmente al Mundial?

“Si, Chile clasificaba igual. Yo dije que, incluso sin entrenador, esta selección iba a llegar al Mundial de Francia”.

¿Qué le da la seguridad para decir eso?

“El trabajo que habíamos hecho. Si usted mira las estadísticas de mayor proporción de puntos con la Selección, primero está Bielsa, luego Sampaoli y tercero yo. Lo que pasa es que hubo resultados como cuando perdimos por goleada en Lima con Perú (1-6), que marcaron mucho. Ganamos contra equipos que estaban considerados de muy bajo nivel como Turquía y Paraguay y fíjate ahora cómo han crecido y evolucionando a lo largo de muchos mundiales. Por lo tanto, yo creo que hicimos un muy buen trabajo”. [caption id="attachment_188929" align="alignnone" width="659"]

Azkargorta fue el primer DT en alinear juntos a Iván Zamorano y Marcelo Salas.[/caption]

¿Cuáles cree que fueron sus principales aportes?

“Yo tuve un cuerpo técnico de lujo: estaban Ignacio Prieto, Vladimir Bigorra, Leonardo Véliz con las menores y recorrimos Chile desde arriba abajo. Fue un trabajo que no quiso ser reconocido por un determinado sector, que lo único que hizo fue hablar. Una vez escuché a uno de ellos, diciendo que cualquiera que pasaba por Pinto Durán podía ser seleccionado. Todo eso, porque me atreví, durante el proceso, a ver a jugadores jóvenes como Claudio Núñez, Sebastián Rozental y Alex Varas, a quien injustamente crucificaron. Para verlos, había que hacerlo en los amistosos, pero parece que se quería ganar cualquier cosa”.

Varios de sus nominados, después llegaron al Mundial…

“Tuvimos a gente como Clarence Acuña, Rodrigo Pérez, Esteban Valencia, Cristián Castañeda, y otros, que estuvieron finalmente en ese proceso y llegaron al Mundial, en la mayoría. Por eso, digo que me fui muy satisfecho, pero quizás debí ser un poquito más valiente en el sentido de aguantar las presiones y los movimientos de mucha gente. Hubo bastantes agresiones de muchos entrenadores y periodistas”.

Las presiones y los mea culpa

¿Cree que se dio un caso de xenofobia contra usted acá en Chile?

“Hubo un problema con que yo era español, pero además venía de Bolivia…un rival directo en lo social, político y económico. Además, yo me equivoqué en un par de frases como haber dicho que cuando el futbolista chileno pasaba la cordillera, se perdía un poco. Pero había que decirlo y me tocó a mí hacerlo. Había muchas cosas que pasaron”.

Uno de los que siempre le dio duro fue Eduardo Bonvallet. ¿Qué recuerda de él?

“Cómo no me voy a acordar. Hablé mucho con él, e incluso lo conocí cuando era representante de Adidas y tuvo todos los líos con el ‘Chino’ Ríos. Cuando, lamentablemente, murió tuve un intercambio con su hijo en Twitter. No se lo va a creer, pero personalmente, siempre tuve una muy buena relación con él, lo que pasa es que Eduardo tenía muchas cosas personales de su vida privada, que no eran fáciles. Bonvallet, siempre fue el más expuesto de la prensa chilena”.

¿Hubo alguna conversación futbolística con él para intercambiar opiniones?

“No, eso no se dio nunca”.

¿Hay algo que hubiera cambiado de lo que hizo en su paso por Chile?

“Quizás hay un par de cosas que no hubiese actuado de esa manera. Yo recuerdo un diálogo que tuve con Fabián Estay en Pinto Durán, cuando les dije que ya no seguía más a la vuelta de Venezuela…ahí él me respondió que habíamos quedado en que íbamos a enfrentar todo. Yo le repliqué que lo mejor era dar un paso costado. Quizás ahí, debería haber esperado más. Había mucha presión por Nelson Acosta”.

¿De qué otra cosa se arrepiente?

“Cuando llegué a Chile me dijeron que yo había clasificado con Bolivia jugando con línea de tres en el fondo, pero que acá siempre se hacía con cuatro. Siempre se habló de eso y en lugar de contestar más diplomáticamente, yo digo aquello de ‘a quién le han ganado’. Un español que viene de Bolivia y diga eso, no encajaba demasiado. Quizás, habiendo sido más humilde y no tan agrandado, otra cosa pudo pasar”.

Su visión de la generación dorada y el mensaje al medio por Rueda

Después de su partida, Chile clasificó al Mundial. Sin embargo, luego se metió en un pantano hasta que llegó la generación dorada. ¿Creyó que alguna vez La Roja llegaría a ser una de las mejores selecciones del mundo como fue hasta hace un par de años?

“Chile desde la época del Mundial Sub 17 de Japón, hacía buenos campeonatos en juveniles. En mi época, había algunos síntomas, como el de Claudio Núñez, pero aparte de eso había una alarma que se iba encendiendo”.

Hoy Chile está en un momento en que Reinaldo Rueda está muy cuestionado y hace recordar un poco lo que pasó con usted. ¿Cree que el colombiano llevará al equipo a Qatar?

“Mire, esto que voy a decir, me sale desde adentro: Por favor, déjenle trabajar. La paciencia se compone de dos palabras: paz y ciencia, o sea que vayan en paz y apliquen la ciencia, porque seguro que habrá un resultado”.

¿Cuál fue el mejor jugador chileno que usted dirigió?

“Mire, no soy mucho de individualizar, pero en mi época me gustó mucho el trabajo que me hacía el ‘Huevito’ Valencia. Con su número 7, tanto en la Selección como en la U, hacía eso de jugar a pierna cambiada, que ahora está tan de moda. Jugaba muy bien”.

¿Y el mejor jugador chileno en la actualidad?

“Yo creo que Arturo Vidal sigue teniendo mucho peso en la Selección. No lo digo tanto por la calidad, sino por lo que transmite”.

Venezuela 1 - Chile 1 (1996): El partido que sepultó el proceso de Azkargorta

https://www.youtube.com/watch?v=oIPe9rprvm0

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