
Tras sus pasos por Colo Colo y Alianza Lima de Perú, Mario Salas y su cuerpo técnico tomaron el desafío de dirigir al Wadi Degla de Egipto. Un paso por África que sorprendió a muchos y que tuvo un abrupto final, luego de 17 partidos.
El "Comandante" logró solo un 33%, producto de 4 victorias, 5 empates y 8 derrotas, resultados que significaron el despido. Sin embargo, Osvaldo Alegría, histórico PF del exadiestrador de Colo Colo y Universidad Católica, contó detalles de lo ocurrido en el cuadro egipcio, dejando claro que, pese a los números, fue "una hermosa experiencia que viví con mi familia", pero que hubo varios factores que afectaron el desempeño del equipo.
No fue fácil estar en el Wadi Degla. Entiendo que se encontraron con varios inconvenientes en el club.
“Es un equipo muy especial, que pertenece a un club deportivo y nosotros entrenábamos en un lugar donde hay un montón de actividades, como tenis, natación, juegos infantiles, restaurantes y carritos de comida, dentro de ese club estaba la cancha de entrenamiento, que no tiene las medidas oficiales. La estructura es que hay un presidente, un gerente general y un gerente deportivo, pero el presidente es el que toma las decisiones más relevantes. Es más autoritario, le gustaba meterse en el equipo. Mario tuvo buena relación con él, porque coincidieron en algunas cosas, pero cuando eso ya no pasó, el presidente tomó la decisión de que partiéramos”.
¿Qué cosas comenzaron a cambiar para afectar la relación?
“Tiene que ver mucho con los jugadores de casa, nosotros teníamos hartos extranjeros, y otros desarrollados en el club, pero también otros que estaban apareciendo y el presidente quería que debutaran en desmedro de futbolistas internacionales. En el club también hay colaboradores del presidente que llevan siete u ocho años y nosotros percibimos que estaban en una zona de confort”.
Sueldos impagos por cuatro meses
¿Qué fue lo más complicado que vivieron en el club, además de lo que menciona?
“Cuando llegamos allá, supimos que los jugadores estaban impagos hace cuatro meses y no era por problemas económicos, sino que porque no ganaban. Esas cosas jugaban en contra de nosotros. Allá, al cuerpo técnico se le paga y los jugadores reciben este castigo de no tener sus remuneraciones. Mario nos consultó y decidimos seguir en las mismas condiciones que los futbolistas y dejamos de recibir nuestros sueldos, para estar a la par con ellos. Por principio, era ridículo exigir a los jugadores día a día, siendo que nosotros estábamos pagados y ellos no. Cuando nos iba bien, se recibían ciertos porcentajes”.
O sea, era bien complicado tener resultados de esa manera...
“Era muy difícil seguir. Teníamos jugadores muy jóvenes, pero buenos y sentíamos que podíamos lograrlo. Ese aspecto nos alentaba a seguir, porque generamos buenos vínculos”.
¿Cuál es el nivel de la liga de Egipto? ¿Con qué sensación se quedaron?
“La competencia es sumamente exigente, estamos hablando del país más ganador de África, entonces competimos contra equipos muy bien organizados, así como otros no tanto. El futbol, allá se vive muy apasionadamente, quizás un poco más que acá”.
¿En qué está ahora el cuerpo técnico de Mario Salas?
“Preparándonos para lo que venga. Cada cierto tiempo nos juntamos vía Zoom y hacemos análisis para mantenernos al día del acontecer futbolístico”.




