
Hay ilusión en Universidad de Chile. La llegada de Fernando Gago al banco le devolvió al Romántico Viajero la identidad y los resultados que el equipo necesitaba, y hoy el club mira con optimismo la recta final de la primera rueda de la Liga de Primera, apuntando también a las semifinales de la Copa de la Liga.
En ese contexto de reconstrucción, la dirigencia ya analiza en paralelo los movimientos del mercado de invierno, donde el entrenador podría solicitar refuerzos debido a que no armó el plantel que hoy comanda.
En la interna, la postura es clara: por ahora no habrá una inversión de gran magnitud. La fuerte apuesta económica que supuso el libro de pases de enero, sumada a la salida de Francisco Meneghini antes de concluir su contrato, obligan a proyectar un mercado austero. Lo más probable, de hecho, es que sean más las salidas que las llegadas.
Las dos salidas más probables
La decisión respecto a Felipe Salomoni ya está tomada. Según información de En Cancha, el club no activará la opción de compra sobre su pase ni tampoco la posibilidad de extender su préstamo.
El lateral argentino llegó a mediados de 2025 con la expectativa de heredar el puesto de titular en la banda izquierda, pero todo comenzó mal tras su expulsión en la primera fecha ante Audax Italiano.
A su regreso, tampoco mostró buen rendimiento, y Marcelo Morales terminó ganándole la pulseada. Su préstamo desde Guaraní finaliza el 30 de junio.

A él se podría sumar Lucas Romero. El volante paraguayo vive una temporada muy distinta a la que imaginó al arribar al Centro Deportivo Azul, apenas cinco partidos disputados y la visita de su representante a la dirigencia como señal de alarma.
Según información de En Cancha, en la interna azul no descartan que regrese a Paraguay antes del cierre de su préstamo, especialmente considerando que ocupa un cupo y un sueldo, y que su disconformidad con el rol que ha tenido es evidente.

El mapa de los extranjeros
Con las hipotéticas salidas de Salomoni y Romero, Universidad de Chile quedaría con tres de sus seis cupos de extranjero disponibles para la próxima ventana.
De los seis permitidos en el plantel, restarían Franco Calderón, Juan Martín Lucero y Octavio Rivero. Bianneider Tamayo y Lucas Barrera, si bien ocupan espacio dentro del límite de cinco foráneos permitidos en cancha, no forman parte de los seis cupos del plantel porque están inscritos como juveniles Sub-21.
Según información de En Cancha, pese a que se especuló con salidas en ambos casos, ni Calderón ni Rivero están contemplados como bajas para el segundo semestre.
El primero la ha pasado mal por la pérdida de titularidad en el esquema de Gago. El segundo directamente no ha podido jugar: el delantero uruguayo fue operado por una sinovitis generada por una lesión en el cartílago de la rodilla izquierda, y su proceso de recuperación se estima hasta agosto.
¿Ahora esto dice que llegarán jugadores extranjeros? No necesariamente. De momento, la U no tiene definido ningún movimiento concreto en ese sentido, y se esperará una conversación con Fernando Gago terminando el primer semestre.
De hecho, en caso de buscar refuerzo para la banda izquierda tras la salida de Salomoni, la prioridad es Esteban Matus.
Un semestre para el olvido para los extranjeros de la U
El panorama de los extranjeros azules en esta primera parte del año ha sido, en su conjunto, decepcionante.
Lucero arrastró una prolongada sequía goleadora que lo tuvo en el ojo de la tormenta durante semanas. Hoy recién se pone de pie tras marcarle a la UC y La Serena en las últimas dos semanas.
Calderón perdió la titularidad y prácticamente desapareció del equipo. Y Rivero llegó como refuerzo estrella y apenas acumuló 92 minutos en toda la primera rueda antes de pasar por el quirófano. Salomoni y Romero, por su parte, no lograron seducir a sus entrenadores y terminaron quedando al margen.
Todo se definirá en las próximas semanas, cuando el club cierre el semestre y comience a diseñar el plantel para la segunda parte del año, ahora de la mano de Fernando Gago.






