
Lucas Romero llegó a Universidad de Chile con la promesa de ser un pilar para el mediocampo azul. A cuatro meses de su arribo, la realidad es otra: solo cinco partidos disputados, tres de ellos como titular, y una temporada que no se parece en nada a lo que él y el club imaginaron a principio de año.
Esa brecha entre expectativa y realidad tuvo una consecuencia concreta. Su representante viajó este martes a Santiago para reunirse con la dirigencia azul y analizar su futuro.
Según información de En Cancha, en la interna del Centro Deportivo Azul ya se analiza con seriedad la situación del volante paraguayo. Y la posibilidad de que deje el club antes del final de su préstamo no es un escenario descartado.
Lo que piensa la U
En el club no tienen una postura cerrada respecto al futuro del jugador, pero sí hay señales claras. Desde la interna azul no verían con malos ojos un eventual retorno del volante a Paraguay.
Romero está a préstamo desde Recoleta FC, ocupa un cupo de extranjero y percibe un sueldo que, aunque no está entre los más altos, sí es considerable. Si a eso se suma que el jugador muestra señales de disconformidad con su rol en el equipo, la ecuación pierde atractivo para ambas partes.

Sin embargo, hay matices. En la U también reconocen que no sobra nadie y que no hay intención de salir a buscar un reemplazante en caso de que Romero se marche.
La evaluación es que su rendimiento no ha sido un desastre, sino que simplemente no ha logrado seducir a Fernando Gago. En ese proceso, además, han emergido nombres que compiten por su posición, como el joven Lucas Barrera, quien ha ganado terreno con el técnico argentino.
El propio Gago, consultado esta semana por la ausencia del paraguayo en la convocatoria para el Clásico Universitario, bajó el perfil al asunto: “Es un chico que tiene potencial para seguir creciendo”, señaló, y aclaró que quedar fuera de una citación no implica estar fuera de sus planes.

El factor Mundial
Lo que complica una resolución rápida es el Mundial. Romero es citado con regularidad a la selección de Paraguay y mantiene vivas sus opciones de ser parte del plantel de Gustavo Alfaro para la cita en Estados Unidos, México y Canadá.
Esa posibilidad cambia el tablero completamente. Si el volante logra ir al Mundial, los beneficios para la U son múltiples.
De partida, los pagos FIFA por ceder jugadores representan un ingreso concreto. En esta ocasión, el ente repartirá 11.000 dólares por día al club de cada jugador convocado.
Pero más relevante aún es el efecto sobre su valor de mercado: un Romero revalorizado tras una Copa del Mundo podría activar la opción de compra que tiene, abriendo la posibilidad de venderlo o de relanzarlo con nuevos aires dentro del propio plantel. Es por eso que en la U no hay apuro por definir nada.

El “fantasma” de Galíndez en la U
La situación revive inevitablemente el recuerdo de Hernán Galíndez. En 2022, el arquero argentino nacionalizado ecuatoriano llegó al Centro Deportivo Azul con la etiqueta de refuerzo de peso y la promesa implícita de ser el portero de Ecuador en el Mundial de Qatar.
Seis meses después, presionó mediante su representante para salir del club alegando una situación familiar insostenible, y se marchó por la puerta de atrás en medio de la polémica del caso Byron Castillo.
Fue duramente cuestionado por un sector de la hinchada. Sin embargo, terminó siendo el arquero titular de la Tri en Qatar 2022 y cumpliendo un excelente desempeño en Medio Oriente.
Haya sido un error o no lo de Galíndez, en la U no quieren repetir el guión de ceder ante la presión del entorno de un jugador para luego ver cómo ese mismo futbolista brilla en la mayor vitrina del mundo.
El argumento del representante de Romero es claro: el volante llegó a Chile para dar un salto desde Recoleta FC y llegar al Mundial con mayor roce y jerarquía. Hoy, ese objetivo no se está cumpliendo.

Sin fecha, sin resolución
Con todos los antecedentes mencionados anteriormente, la U no tiene apuro y no piensa ceder ante la presión. La idea es meditar al máximo la decisión, evaluar la evolución del jugador en las próximos semanas y esperar a ver qué ocurre con la selección paraguaya.
Hoy, Romero sigue en el CDA con la esperanza viva de llegar al Mundial. Su futuro en el Romántico Viajero, en cambio, es una incógnita que ni siquiera tiene fecha de definición.






