David Tati dejó Colo Colo a finales de 2024 tras no ser considerado por Jorge Almirón. Luego de toda la temporada sin ver acción, el defensor con pasos en La Rojita firmó por Deportes Linares, donde se convirtió en una de las figuras de la Segunda División.
Su nivel le valió para dar el salto nuevamente a Primera B, donde ya está instalado vistiendo la camiseta de Deportes Santa Cruz. Con esto, el lateral derecho ya cuenta con varios equipos en el fútbol chileno, conociendo varios ecosistemas.
Desde el norte, cuando jugó por Deportes Copiapó, hasta el sur, donde defendió los colores de Deportes Temuco, el oriundo de Puente Alto también ha conocido otras ciudades, como Concepción, Linares y el propio pueblo santacruzano.
-¿De todos los lugares que estuviste, cuál te gustó más?
A mi me encantó la lluvia. Concepción y Temuco fueron dos lugares que algún día me encantaría volver. El norte, Copiapó, no me gustó mucho. Más calor, mucho desierto, en la ciudad no se ve gente. Entonces es algo totalmente diferente a lo que se vive en el sur.
-¿Y la gente también cambia entre norte y sur?
Para mí el sur es más cálido, más de estar con familia, de disfrutar el frío, la lluvia, además en el sur están los paisajes, todo es mejor en el sur.
-Muchos dicen que Concepción tiene cositas de Santiago, ¿es así?
Concepción en un Santiago con playa le digo yo (risas).
-Pero el norte tiene sus cositas igual.
Es que para mí en Copiapó no fue un gran año. De ahí como que no puedo sacar muchas cosas. En lo personal siento que sufrí bastante estando allá por temas deportivos, porque no podía ver a mi familia, que ellos estaban muy lejos y todas esas cosas. Esos factores siento que me afectaron mucho a la hora de rendir.
-¿Estabas solo en Copiapó?
No, mi pareja se fue conmigo, pero para mí era complicado, porque cuando estuvimos allá éramos chicos. ¿Cuántos teníamos? 20 años. Entonces igual es un poco jodido. Uno quiere estar cerca de la familia y no estar tan lejos, a uno le gusta ver a su gente, y en ese entonces era muy difícil que fueran a estar con nosotros. Obviamente nosotros nos hacíamos compañía, pero igual se nos hacía difícil, por el mismo tema de que no hay muchas distracciones, no tienes muchas cosas que hacer, hay muy pocos lugares donde poder ir a distraerse, a conocer. Entonces te envuelve en una rutina que tienes que ser muy fuerte de mente para poder seguir, es un caso muy parecido a lo que se vive en El Salvador.
-¿Y ahora que estás en Santa Cruz?, ¿es un lugar acogedor para un futbolista?
Para mí Santa Cruz es muy acogedor, un lugar que me gusta, además que está cerca de Santiago y mi familia nos puede venir a ver o nosotros podemos viajar. Y ahora más aún que a mi polola le queda un mes para que nazca nuestra hijita, entonces estamos más cerca de todos
-¿Y qué hacen para distraerse en Santa Cruz?
Hay algunos panoramas en el centro, dar una vuelta a la placita o por acá mismo donde vivo hay una pequeña laguna para ir a dar una vuelta en la tarde y descansar, mirar el verde, los cerros, entonces ese es como mi panorama acá. Pero siento que es un lugar muy acogedor.
-Y entre compañeros de equipos, ¿se juntan mucho en la ciudad?
Nos vemos, pero de vez en cuando, a veces se da eso de compartir con los compañeros. Es que la mayoría tiene familia, entonces es complicado juntarnos todos siempre. Pero cuando se puede, lo estamos haciendo, claro.