Cristóbal Vergara, actual defensa de Lota Schwager, fue uno de los tantos juveniles que debutaron con Universidad de Chile en 2011, bajo las reglas de Jorge Sampaoli.

Y como el primer amor nunca se olvida, el zaguero de 31 años, en conversación con En Cancha, reconoció que sigue con la ilusión de volver a vestir la camiseta azul, la cual defendió desde los 12 hasta los 19 años.

Por otro lado, Cristóbal Vergara aprovechó de recordar lo que significó haber sido dirigido por Sampaoli, lo duro que fue dejar en su momento el CDA y la vez que se especuló sobre un regreso a la U.

El defensa en su paso por Universidad de Chile
Cristóbal Vergara El defensa en su paso por Universidad de Chile

- ¿Cómo fueron tus inicios?

Nací en Temuco, porque a mi papá le tocaba jugar ahí en 1994. Estuve alrededor de seis meses en la ciudad y después nos trasladamos a Santiago, donde prácticamente viví toda mi vida.

No jugué en equipos de barrio, pero sí en varias escuelas, muchas de ellas relacionadas con mi papá. Empecé en la escuela de fútbol de la Universidad de Chile que él tenía. Luego, a los 12 años, pasé a jugar directamente en la U, en el fútbol joven, donde siempre me fue relativamente bien.

Fui parte de selecciones desde chico y también capitán en la U, así que todo se fue dando de manera bastante natural en mi formación.

- Fuiste seleccionado chileno desde muy chico...

Sí. Mis primeros acercamientos a la selección fueron incluso antes, en la Sub-12, con Nelson Acosta, aunque eran más bien procesos iniciales. Después estuve en la Sub-15, Sub-17 y también tuve llamados posteriores.

Fernando Gago cura las heridas que dejó Paqui Meneghini y el “hospital” de la U se comienza a desocuparLee tambiénFernando Gago cura las heridas que dejó Paqui Meneghini y el “hospital” de la U se comienza a desocupar

- ¿Qué significa la U para ti, considerando que estuviste prácticamente toda tu juventud ahí?

Llegué a probarme a los 11 años y estuve hasta los 19. La U es mi sueño, es mi equipo, soy hincha. Tengo mucho respeto por la formación que me dieron.

Me tocó vivir dos etapas muy distintas del club. Estuve en el Caracol Azul cuando la U estaba en quiebra, entrenando en condiciones muy precarias, con canchas de tierra. Y después viví el cambio al Centro Deportivo Azul, con instalaciones de primer nivel.

Eso me permitió ver las dos caras y valorar mucho el proceso formativo, tanto como persona como jugador.

- ¿Lo pasaste mal en esa etapa más precaria?

La verdad es que no. Era chico, tenía 12, 13, 14 años, y lo único que quería era ser futbolista. No importaban las condiciones. Entrenar con la camiseta de la U ya era lo más importante.

El frío, las canchas de tierra, todo eso pasaba a segundo plano frente a la ilusión.

- Otra realidad el CDA...

Fue un cambio muy positivo. Todo mejoró: las condiciones, la infraestructura y también nuestro desarrollo como jugadores.

Además, coincidió con un momento importante del club. Llegó Jorge Sampaoli y empezamos a ser sparring del primer equipo que después ganó la Copa Sudamericana. Ahí cambió realmente todo en términos de exigencia y profesionalismo.

- ¿Cómo fue ese salto al primer equipo?

Debuté con Sampaoli en 2011. Fue una experiencia muy enriquecedora. Como joven uno siente nervios, pero en ese equipo la exigencia era máxima: había que competir siempre.

Nosotros entrenábamos con la intensidad del primer equipo y eso te obliga a adaptarte rápidamente al fútbol profesional.

- ¿Qué te marcó de Sampaoli?

Su mensaje, era muy claro: todas las pelotas se juegan como si fueran la última. Cada acción es importante, con o sin balón. Esa intensidad constante fue lo que más me marcó de él.

El defensa enfrentando a la U con Deportes Temuco
Cristóbal Vergara El defensa enfrentando a la U con Deportes Temuco

“Nunca he perdido la ilusión de regresar, es algo que no se me va a acabar”

- Luego te tocó salir a préstamo, ¿Costó aceptarlo?

Fue difícil. Venía saliendo de lesiones que me tuvieron cerca de cinco meses fuera, lo que me hizo perder el Sudamericano y el Mundial Sub-20.

Después me sugirieron salir a préstamo y me fui a Barnechea con 18 años. Para mí era importante jugar, sumar minutos, pensando siempre en volver a la U.

Ese año me fue bien: ascendimos y jugué casi todos los partidos. Al año siguiente seguí en Barnechea para jugar en Primera División, porque tenía más opciones de consolidarme en el profesionalismo y volver a la U.

Cumplí el objetivo del préstamo, que era jugar, pero cuando terminó mi contrato no fui renovado y salí del club con 19 años.

- ¿Fue un golpe muy duro?

Sí, porque nunca pensé que me iba a ir de la U. Creía que iba a tener una oportunidad de pelear un puesto tras el préstamo. Fue un golpe fuerte.

- Después llegas a Temuco. ¿Cómo se da esa oportunidad?

Se dio a través de Fernando Carvalho, que habló con Marcelo Salas y le comentó que yo estaba disponible. Luego conversé con Marcelo y se concretó mi llegada.

Ese año salimos campeones en Primera B y logramos el ascenso. Volví a Primera División por mérito propio y ahí comencé a consolidar más mi carrera.

Estuve varios años en Temuco, donde viví momentos muy lindos, aunque siempre con la espina de no haber vuelto a la U.

- ¿Seguías con la ilusión de regresar?

Sí, siempre. Nunca he perdido la ilusión de regresar, es algo que no se me va a acabar.

En Deportes Temuco me tocó jugar Copa Sudamericana, hicimos buenos partidos, incluso ante equipos importantes. Sentía que estaba en un buen nivel y que podía darse la oportunidad.

- ¿Hubo algún contacto concreto con la U?

Directamente, no. Alguna vez mi nombre sonó, pero nunca hubo un acercamiento formal. Solo rumores de mercado.

abre en nueva pestañaabre en nueva pestañaabre en nueva pestaña