
Una, dos y tres veces. Dos protagonistas para una escena que debía repetirse una y otra vez. El desenlace, terminaba de la misma manera cada ocasión que se volvía a producir. Sebastián “Zanahoria” Pérez, el héroe de Palestino, le tapaba el lanzamiento penal a Carlos Vinicius, delantero de Gremio que ahora da la vuelta al mundo.
No son muchas las veces en que un futbolista falla tres veces dese los doce pasos, pero menos aún, las que el arquero es quien evita el festejo. Lo del chileno es digno de análisis, y por supuesto, de valorar.
Donde más drama hubo por la jugada más viral de la semana en Copa Sudamericana fue en el banco del cuadro brasileño, donde el entrenador, Luís Castro luchaba con los gritos y el ambiente para evitar que el artillero volviera a pararse frente al balón.
DT del Gremio no quería que Vinicius siguera pateando
El adiestrador del cuadro de Porto Alegre estaba desesperado. Y lo reflejó tras el partido, donde la caían las preguntas por la insólita situación.
“No es que no confíe en Vinícius, pero creo que, en ese momento, para un jugador que falla dos penales, lo mejor es sustituirlo y meter a otro”, expresó el DT.

Luego, argumentó que “no podía comunicarme con el equipo en medio de todo ese alboroto, de todo ese arbitraje, de las repeticiones, de las evasivas. No podía dar la orden de sustitución que quería”, dijo, dejando claro que pretendía cambiar al lanzador.
En algún momento de toda la confusión, Castro intentó comunicarse con el veterano Willian, capitán del equipo brasileño. “Llamé al capitán, que no me oyó. Por lo tanto, no pude comunicarme a través de él. No puedo entrar al campo. Entonces Vini, que sé que tiene un carácter muy fuerte, fue a por el tercer penal”, contó el entrenador, que tras el resultado quedó sumamente cuestionado en Brasil.








