
La Asociación Nacional de Fútbol Profesional notificó a Roberto Tobar, presidente de la Comisión de Árbitros, una instrucción determinante respecto a su gestión.
Según informes recientes, la directiva de Quilín exige una reducción del plantel de jueces debido a las constantes fallas reportadas en las jornadas del balompié nacional.
La determinación surge tras un análisis del desempeño arbitral durante la presente temporada. La cúpula de la ANFP planteó un escenario condicional para la permanencia del ex réferi FIFA en su cargo, enfocándose en la depuración del cuerpo de colegiados profesionales.

Ultimátum a Roberto Tobar
De acuerdo con información revelada por La Tercera, la orden desde la dirigencia es explícita respecto a los pasos a seguir. El reporte sostiene que “a Roberto Tobar ya le dieron un ultimátum: despide a los de bajo nivel y deja solo a los mejores, o se va él”, reflejando la urgencia institucional por elevar los estándares del referato.
Al interior de la ANFP existe un diagnóstico crítico sobre la situación actual de los jueces. Fuentes institucionales señalan que en el organismo “son conscientes de la crisis que vive el referato nacional desde hace años y que se ha agudizado durante el mandato de Tobar”.

Además de los errores técnicos visibles en los partidos de la competencia nacional, existen reparos sobre la administración de los recursos humanos dentro de la comisión. La desconfianza institucional no solo responde al rendimiento en cancha, sino también a cuestionamientos sobre la conducción de los árbitros.
El ultimátum obliga a Roberto Tobar a ejecutar una evaluación técnica y desvincular a los jueces que no cumplan con las exigencias del fútbol profesional. El incumplimiento de esta directriz por parte del jefe de la unidad resultaría en su salida inmediata de la jefatura de la Comisión de Árbitros.







