
La sillita musical de entrenadores no se detiene en el fútbol chileno, y este martes volvió a moverse. Por la mañana se conoció la sorpresiva salida de Emiliano Astorga de la banca de Deportes Puerto Montt y, horas más tarde, llegó otro adiós que confirma lo agitada que está la situación para los técnicos.
El nuevo nombre en la lista es Juan José Luvera, que dejó de ser el director técnico de Provincial Ovalle en Segunda División, apenas un mes y medio después de haber asumido. Su ciclo en el Ciclón del Limarí fue de los más breves de esta temporada en el profesionalismo.
El argentino había aterrizado en Ovalle el 15 de abril pasado, en reemplazo de Jonathan Orellana, con la misión de enderezar una campaña que ya estaba complicada.
Su llegada generó expectativa. Fanático del fútbol de posesión y protagonismo, el rosarino arrastra el apodo del “Nuevo Sampaoli”, una etiqueta que lo acompañó por su devoción por el casildense y también por su calvicie.
Luvera se va después de cuatro partidos
Luvera no era un desconocido en el medio local. Su recorrido incluye pasos por Huachipato en Primera División, además de Rangers de Talca, Deportes La Serena, San Luis de Quillota y Santiago City, sumando temporadas en distintas categorías. Esa experiencia fue, justamente, uno de los motivos por los que la dirigencia ovallina apostó por él.

El problema es que los resultados nunca acompañaron. En cuatro partidos registró tres derrotas y un empate, ubicando al equipo como colista de la Zona Norte con solo dos puntos.

Con esta decisión, Provincial Ovalle queda nuevamente sin conductor y deberá buscar a su tercer entrenador en lo que va del año, mientras intenta escapar del último lugar y reflotar el objetivo del ascenso a la Primera B.
Los próximos días dirán quién toma el fierro caliente en Ovalle y si el Ciclón logra, por fin, encontrar la estabilidad que se le ha negado durante toda la temporada.








