
La decisión de trasladar la final de la Copa Intercontinental Sub-20 entre Santiago Wanderers y Real Madrid a España generó una ola de críticas en Chile, especialmente porque desde la creación del torneo todas las definiciones se habían disputado en la casa del campeón sudamericano.
No obstante, un documento enviado por la Conmebol a Pablo Milad y a la ANFP permitió conocer las razones oficiales que llevaron a cambiar la sede del encuentro.
Conmebol le explicó a la ANFP la decisión de jugar en Madrid
En la carta fechada el 7 de julio de 2026 y dirigida al presidente de la Federación de Fútbol de Chile, el organismo sudamericano explica que la determinación fue adoptada de manera conjunta con la UEFA, luego de un proceso de evaluación entre ambas confederaciones.
Según el escrito, la principal razón responde a un criterio de reciprocidad dentro del acuerdo de cooperación que mantienen ambas entidades. “Las cuatro ediciones anteriores del certamen se disputaron en Sudamérica”, recuerda Conmebol, mencionando las finales disputadas en Uruguay, Argentina y Brasil entre 2022 y 2025.
En ese contexto, el organismo sostiene que “ambas partes entendieron que esta quinta edición representaba una valiosa oportunidad para que, por primera vez, el certamen se celebrara en territorio europeo, manteniendo un criterio de reciprocidad que fortalece esta alianza institucional y refleja el compromiso compartido de brindar igualdad de oportunidades para ambas Confederaciones”.


Además, Conmebol argumenta que disputar el encuentro en el Estadio Santiago Bernabéu permitirá darle una mayor proyección internacional al torneo y, particularmente, al campeón chileno.
En la misiva se señala que jugar en el recinto del Real Madrid “representará una valiosa oportunidad para proyectar internacionalmente una final que reunirá al Santiago Wanderers, campeón de la CONMEBOL Libertadores Sub-20 2026, y al Real Madrid, campeón de la UEFA Youth League, permitiendo que el fútbol juvenil sudamericano, y particularmente el chileno, continúe mostrando su talento en uno de los escenarios más emblemáticos del fútbol mundial”.
Otro aspecto que deja en evidencia el documento es que la candidatura de Chile sí fue considerada durante el proceso. Conmebol incluso agradece “el interés de la Federación de Fútbol de Chile para ser sede, y por la voluntad de asumir la organización de este importante encuentro, aspectos que fueron debidamente considerados durante el proceso de evaluación”.
De esta manera, la versión oficial del organismo descarta que el cambio de sede se haya fundamentado en problemas de infraestructura o en la capacidad organizativa del fútbol chileno.
No obstante, la decisión sigue generando debate, especialmente porque rompe con la tradición del torneo y priva a Santiago Wanderers de disputar una final internacional como local, un derecho que sí tuvieron los campeones sudamericanos en las cuatro ediciones anteriores.







