
La situación de los 114 futbolistas extranjeros que militan en Chile sin visa de trabajo sigue generando ruido. Este lunes, el Sifup sostuvo una reunión con el Servicio Nacional de Migraciones para buscar una salida al problema y, tras la cita, su presidente, Luis Marín, no escondió su molestia. El exarquero valoró la disposición del organismo, pero cargó con fuerza contra la gestión de los clubes y pidió que la ANFP también se sume a una mesa de trabajo para evitar que estos casos vuelvan a repetirse.
“Esperamos hacer también una mesa de trabajo, ojalá que la ANFP se pueda unir, que los clubes también puedan capacitarse de la mejor forma posible. Aquí hay una falta de profesionalismo y gestión bien clara”, afirmó Marín, recordando que los futbolistas llegan al país con contratos a plazo fijo y que, por lo mismo, los equipos conocen desde el inicio cuál será su situación laboral.
El dirigente fue aún más duro al remarcar que la responsabilidad recae en los empleadores. “El empleador es el que tiene que hacerse cargo del proceso completo”, sostuvo, antes de revelar las complicaciones que viven los jugadores. “Hay futbolistas que están cobrando su dinero y guardándolo bajo el colchón. Si tienen familia, una urgencia en una clínica o deben ir a un hospital, todo eso se transforma en un problema. Psicológicamente es complicado porque están en una irregularidad”.

Casos insólitos
Marín también destapó una práctica que calificó como insólita. “Tenemos jugadores que los fines de semana, en los días de descanso, los hacen salir del país, volver y hacerse cargo del gasto, del traslado y de las multas si es que corresponden”, denunció. Luego disparó contra la estructura administrativa de varios clubes: “Hay un problema de gestión y de profesionalismo. Tenemos coordinadores de fútbol que terminan siendo los gerentes generales y hacen el proceso completo; lo único que falta es que el coordinador ingrese a la cancha a jugar”.

Finalmente, el presidente del Sifup reveló que incluso existen futbolistas que llevan años en Chile sin regularizar completamente su situación migratoria. “Tengo jugadores con tres años, con dos años, que vienen con un RUT 44 millones. Hay una falta de gestión de las personas que trabajan en el fútbol”, señaló. Pese al complejo panorama, Marín se mostró optimista tras la reunión con Migraciones: “Nos vamos muy satisfechos. Salimos con una solución clara, concreta y con un canal directo de trabajo. El sindicato está buscando una solución, algo que no han hecho ni los clubes ni la ANFP”.








