
“Yo entiendo que todos querían jugar un poco más (...) Pero que ahora no se pare nada para los equipos que juegan Copa Libertadores y torneos internacionales... Una semanita para acomodar las cosas, para dar un poquito de respiro a los que vienen compitiendo, no te viene mal”.
Esa frase lanzó en mayo de este año Daniel Garnero, haciendo evidente su molestia por el poco descanso que han tenido los jugadores de la Universidad Católica el primer semestre, por la enorme cantidad de competencias.
Y razón tiene: la UC ha disputado Supercopa, Liga de Primera, Copa de la Liga, Copa Chile y Copa Libertadores en lo que va de temporada, y para el segundo semestre sigue con vida en tres de esos torneos. Por lo mismo, parar aunque sea algunos días se convertía en algo muy necesario en San Carlos de Apoquindo.

Días libres para la UC
Luego de caer increíblemente por 4-0 ante San Luis de Quillota el pasado sábado, en lo que fue el cierre de los Cruzados en la fase de grupos de Copa Chile, al conjunto precordillerano le llegó el tan ansiado respiro.

Y es que en el club decidieron darle 5 días libres al plantel, que recién volverá a los trabajos en cancha el próximo viernes 17 de julio, con una práctica matutina.
De esta manera, Católica podrá darle días de relajo a un plantel evidentemente sobre-exigido en la primera parte del año, y que recién tiene como próximo desafío el duelo ante Deportes La Serena, el 25 de julio por el Campeonato Nacional.
Eso sí, al enfrentamiento que se aspira a llegar en buenas condiciones es al, a todas luces, más importante de todos: la llave de octavos de final de Copa Libertadores con Estudiantes de La Plata, que tendrá como punto de partida el 11 de agosto, con el duelo de ida en Argentina, y el 18 con el de vuelta, esta vez en el Claro Arena.







