El título de Copa Chile de Colo Colo lo selló Joan Cruz con un golazo de casi 30 metros, el que le permitió poner la tranquilidad para los albos. La anotación significó el primer tanto como profesional del juvenil albo, quien de esta manera logró consolidar un lugar que le costó ganarse en el "Cacique".
Pese a que el volante de 18 años ha tomado regularidad en los últimos partidos que ha disputado Colo Colo, el inicio de la temporada no fue así, ya que en los primeros compromisos de la campaña, Cruz ni siquiera aparecía en la lista de citados, quedando fuera de la posibilidad de sumar minutos.
Esa situación llevó a que el nacido en 2003 tuviera que oficiar como pelotero en varios partidos de los albos incluido el Superclásico frente a Universidad de Chile que los dirigidos por Gustavo Quinteros ganaron por 1-0 con gol de Leonardo Gil, donde el formado en el "Popular" incluso tuvo un entrevero con el cuarto árbitro del encuentro.
Su debut en la temporada fue por una emergencia
De hecho, su debut en la presente temporada se produjo en mayo de este año, en el recordado partido ante Ñublense, donde los albos debieron presentarse con un equipo plagado de juveniles, debido a que tuvo 16 bajas: 2 por contagiarse de Covid 19 y los otros 14 por ser contactos estrechos.
En aquel duelo, Joan Cruz fue titular y disputó 69 minutos del cotejo que los albos cayeron por 5-1. Aunque el resultado fue negativo, Cruz fue de los jugadores más destacados del equipo de Pedrero, lo que le abrió la puerta para comenzar a ganarse un lugar en la consideración de Gustavo Quinteros.
Sin embargo, el volante no pudo agarrar continuidad y solo jugó nueve minutos en el partido de ida frente a Deportes La Serena por la Copa Chile y después volvió a desaparecer de las citaciones, regresando a la cancha recién después de que se retomó el Campeonato Nacional tras la Copa América.
Encontró regularidad tras la Copa América
Desde entonces, Cruz apareció en seis partidos del torneo nacional, en las dos semifinales de Copa Chile ante Unión Española y hoy en la final contra Everton, donde fue suplente, pero ingresó en el entretiempo en reemplazo de Vicente Pizarro, en una sustitución que significó también un cambio de esquema y que provocó una alza en el rendimiento del equipo.
Con el ingreso de Cruz, Colo Colo regresó a su tan efectivo 4-4-2, pues Leonardo Gil retrocedió a la zona de corte junto a Bryan Soto, mientras que el zurdo se ubicó como volante por izquierda y Pablo Solari por la derecha, dejando en ofensiva a Javier Parraguez y Marcos Bolados.
Su gran entrada se finiquitó con el zurdazo que sacó desde 30 metros a los 67' para poner el 2-0 de Colo Colo en la final contra Everton y así cerrar el marcador que le dio al "Cacique" su 13° título de Copa Chile.