
Un martes de sonrisas se vivió en el Estadio Monumental, luego de que los planteles masculino y femenino de Colo Colo recibieran automóviles último modelo por parte de uno de sus principales auspiciadores. Sin embargo, no todos ven con buenos ojos este tipo de beneficios, especialmente cuando se trata de los jugadores que recién dan sus primeros pasos en el profesionalismo.
Claudio Borghi, tetracampeón con el Cacique y voz autorizada en el mundo albo, aprovechó las pantallas de Picado TV para lanzar una alerta sobre cómo estas prácticas pueden afectar la mentalidad de los juveniles.
El lado B de regalarle autos a los jugadores
Para el Bichi, el problema no es el convenio comercial en sí, sino el mensaje que reciben talentos emergentes como Leandro Hernández o Francisco Marchant. “Es un canje, se le hace publicidad a la marca. Pero me preocupan los juveniles”, comenzó señalando el exentrenador de La Roja.
La crítica de Borghi apunta directamente al hambre de gloria de los futbolistas: “Cuando un juvenil todavía no ha hecho mucho y recibe un auto, algunos pueden decir ‘ya está, he logrado cosas’”, argumentó, dejando claro que el éxito material no debe confundirse con la consolidación deportiva.

Fiel a su estilo, el argentino-chileno recordó sus inicios para poner en perspectiva la realidad actual. “A los 20 años yo no tenía auto… A los 20 años yo era campeón del mundo y no tenía auto, aunque no me quiero hacer el pobrecito”, lanzó de entrada.
El ex volante creativo explicó que en su época las prioridades eran distintas y mucho más difíciles de alcanzar: “Tenía otras prioridades, como una casa, un departamento... en otros tiempos era muy difícil”.
“Hay que tener mucho cuidado con estas regalías para los jóvenes, pueden pensar que está todo logrado y aún no han comenzado”, sentenció Claudio Borghi, dejando una tarea pendiente para la dirigencia y el cuerpo técnico albo en la formación integral de sus nuevas joyas.







