El clima institucional en Colo-Colo está lejos de la calma. Tras un aniversario marcado por la derrota ante Palestino y las polémicas arbitrales, ahora estalló una nueva batalla en la cúpula directiva. El Club Social y Deportivo (CSD) alzó la voz para expresar su profunda preocupación por la Oferta Pública de Adquisición de Acciones (OPA) lanzada por Aníbal Mosa.
Mediante un comunicado oficial, el CSD advirtió que, de concretarse este movimiento, el control mayoritario dependería de una sola persona, lo que generaría un “daño significativo en la gobernanza institucional y en la transparencia”. Según la corporación, este modelo de dueño único ya ha demostrado ser perjudicial en otros clubes del fútbol chileno.
El ambicioso plan de Mosa
La jugada de Aníbal Mosa es de gran envergadura económica. De acuerdo a los detalles revelados este martes, el empresario de origen sirio busca adquirir hasta 61.186.470 acciones Serie B a un precio de $162 cada una. En total, la operación contempla una inversión cercana a los US$10 millones ($9.912 millones de pesos).
Con este desembolso, el actual timonel albo busca alcanzar el dominio absoluto de los títulos de la concesionaria, desplazando cualquier tipo de equilibrio en la toma de decisiones. “Una institución tan representativa requiere equilibrio y que las decisiones se realicen de forma democrática”, recalcaron desde el Club Social.
Ante lo que consideran una amenaza al espíritu del club, el Club Social y Deportivo Colo-Colo no se quedó solo en la crítica y lanzó un desafío directo: se mostraron disponibles para “asumir en representación del pueblo colocolino la presidencia de Blanco y Negro”.
La dirigencia de la corporación aseguró que están listos para profundizar en sus propias propuestas de gestión, buscando evitar que el Cacique quede bajo el arbitrio de un solo accionista. Esta movida promete marcar la pauta de la próxima junta de accionistas, en un año clave donde la remodelación del Estadio Monumental y el éxito deportivo son las máximas prioridades.