Dilan Zúñiga es, para muchos, uno de los mejores laterales izquierdos del fútbol chileno. El jugador fue formado en Colo-Colo y hay varios viudos de él, a tal punto que esperan que en los próximos mercados pueda sumarse al equipo, quizás no como titular, pero sí para que tenga una chance.
Zúñiga debutó oficialmente en 2013 con los albos, estando hasta 2016 en el equipo. En total, solo sumó 6 partidos oficiales, que es una cantidad bastante menor a la que se espera de alguien que tenía una enorme proyección.
Dilan Zúñiga y sus días como jugador de Colo-Colo
En conversación con En Cancha, el diestro se refirió a esta situación y habló sobre sus días en el Estadio Monumental. Lo primero que aclaró fue la razón por la que considera que sumó pocos minutos con la camiseta alba, apuntando directamente a la cantidad de estrellas que había.
“Era sumamente difícil jugar, incluso solo entrar en la citación de cada fin de semana. En ese momento, el plantel tenía una competencia interna increíble; venía llegando el ‘Pájaro’ Jaime Valdés desde Italia, estaba Gonzalo Fierro... eran jugadores que no solo eran referentes del club, sino que eran constantes en la Selección Chilena", manifestó.
“Era muy complejo poder entrar como cambio o pelear una titularidad siendo tan joven. Sin embargo, hoy lo miro con otros ojos y siento que aprendí muchísimo en esa etapa. Fue una experiencia linda compartir con ellos el día a día, vivir las concentraciones y ver cómo se preparaban profesionales de ese calibre”, agregó.
Pero dentro de lo complejo que era asegurar un puesto, Dilan Zúñiga destacó la labor de Gonzalo Fierro, a quien consideró casi como un padrino dentro del plantel. Esto no solo porque era uno de los más experimentados, sino también porque se preocupaba que los juveniles se sintieran cómodos y aprendieran.
“Dentro de ese camarín lleno de figuras, uno de los nombres que más marcó mi etapa de formación fue Gonzalo Fierro. Más que cualquier otro, Gonzalo era quien siempre estaba ahí para nosotros, los más jóvenes. Más allá de su calidad como jugador, era una excelente persona y eso facilitaba mucho el diálogo; hablábamos muchísimo con él", deslizó el ahora lateral de Palestino.
Posteriormente, sumó todo lo que significó la ayuda de Fierro a la hora de madurar en el puesto.
“Como jugábamos casi en la misma posición, su cercanía fue fundamental. No era solo el capitán o el referente, sino alguien que se daba el tiempo de aconsejarnos y guiarnos constantemente. Esos diálogos fueron una escuela aparte, y es lo que más atesoro de mis inicios: haber tenido a un referente de ese calibre compartiendo sus conocimientos de forma tan generosa”, culminó.