
El miércoles de esta semana Colo-Colo sufrió una dura derrota ante Coquimbo Unido en Copa de la Liga, torneo en donde ahora los albos necesitan de un milagro para poder avanzar a la siguiente ronda de la competición.
Más allá de los análisis del juego mostrado en el norte, uno de los antecedentes que tuvo dicho compromiso fue la no titularidad de Javier Correa, delantero que ingresó en los minutos finales cuando ya la desesperación del gol abundaba en la banca de los blancos.
Y es curioso, y no hablamos de la decisión de Fernando Ortiz de sentar a su número 9, sino de lo mucho que los hinchas esperaban por su ingreso en el norte, depositando en él la esperanza de marcar en el Sánchez Rumoroso.
Es la misión de un delantero dirán algunos, y es cierto, pero hace unas semanas atrás esa confianza no era tal. De hecho, era todo lo contrario, con más de un fanático mostrando su conformidad por la no titularidad del argentino en Macul, que había perdido su puesto a manos de Maximiliano Romero.


El cambio de estatus de Javier Correa en Colo-Colo
Pero en el fútbol goles son amores, y aquella es una fórmula que sirvió, sirve y servirá para cambiar el pensar del crítico público que observa el juego.
El pasado 26 de abril, Javier Correa volvió a conectar con las redes y entregó en la agonía la victoria a los albos ante Universidad de Concepción en el sur del país, dando inicio a un dulce pasar por el club.
“Uno no la pasa bien a veces”, fue la frase que lanzó aquel día el trasandino, quien casi rompe en lágrimas frente a la cámara, dando un mensaje que a muchos les recordó la persona que está tras el jugador de fútbol.
Días después, el 3 de mayo contra Coquimbo Unido en el Monumental, el goleador volvió a hacerse presente en el marcador, esta vez con un doblete que terminaba por tapar las duras críticas recibidas en su minuto, las que apuntaban a la falta de eficacia de un futbolista que también había tenido que convivir con lesiones.
Así, desde fines de abril hasta la fecha, poco a poco Javier Correa ha vuelto a encantar a los colocolinos: esos mismos que lo criticaron duramente en su minuto, los mismos que gritaron sus goles en los últimos partidos, los mismos que estuvieron tristes cuando no lo vieron de titular frente a Coquimbo y los mismos que hoy aplauden su retorno a la estelaridad para este fin de semana.








