
Javier Correa vive días felices en Colo Colo. El delantero argentino agarró un nuevo aire desde aquel doblete frente a Universidad Católica en el Claro Arena y hoy su trabajo rinde frutos.
En ese contexto, el atacante abrió una ventana a la intimidad de lo que significa defender la camiseta alba, una experiencia marcada por la exposición permanente y la enorme exigencia de los hinchas.
“Colo Colo tiene mucha exposición, mucha presión. Donde vas te hacen sentir que tienes que ganar, que tienes que ser protagonista”, afirmó el goleador en el programa Tipsters de TV+, dejando en claro que el peso de representar al cuadro popular se siente mucho más allá de los 90 minutos. Según explicó, la responsabilidad de vestir la camiseta alba acompaña a los futbolistas en cada aspecto de su vida cotidiana.
Correa señaló que la hinchada se encarga de recordar constantemente los valores que debe representar un jugador del club. “Te piden respeto y cariño a la camiseta. Eso es lo que más te remarca la gente, y para que no se te vaya a olvidar, lo hacen todos los días: en la calle, en el shopping, en el médico...”, comentó.

Fotos donde sea
El atacante incluso relató situaciones familiares que reflejan la magnitud de esa atención. “Me ha tocado ir al hospital para que atiendan a mi hijo de urgencia y la gente me para igual para pedirme una foto”, contó. Y agregó una anécdota aún más llamativa: “Cuando nació mi hijo golpearon la puerta de la habitación para pedirme una foto”.
Pese a todo, Correa asume esa popularidad con una mirada realista. “Es parte del club en el que estoy y del show, porque cuando se termine el cuento de hadas, chao, se acabó”, reflexionó.








