
Camilo Melivilú ya es uno de los nombres conocidos de la Primera B. El delantero de San Marcos de Arica suma cuatro goles este 2026 y viene de ser el segundo máximo goleador de la categoría el año pasado con 15 tantos.
El presente del equipo acompaña su buen momento individual. San Marcos aparece como uno de los candidatos al ascenso, con una localía sólida y un plantel que combina experiencia con hambre de revancha.
Esa última palabra define bien el estado anímico del grupo de cara a lo que viene. El duelo de este sábado ante Cobreloa es un partido importante para los ariqueños y el artillero lo reconoce en conversación con En Cancha.
Melivilú, la esperanza de Arica
- ¿Cómo ven la temporada? ¿Cuáles creen que son las fortalezas de este Arica?
La verdad es que es somos un equipo al que le convierten pocos goles y en esta división eso es super importante. Arriba tenemos jugadores de experiencia en el mediocampo y por ahí se nos hace todo más fácil para los delanteros. Somos un equipo al que le hacen pocos goles y eso en esta división es fundamental. Yo creo que va más por ahí.
- ¿Cómo ha sido este inicio de temporada para tí a nivel personal?
Estoy contento. No conforme, pero feliz porque se ve el trabajo de la semana y de lo que hago personalmente afuera del día a día. Contento y espero seguir así a lo largo de todo el año.

- ¿Sientes que estás atravesando uno de los mejores momentos de tu carrera?
Sí, seguramente, es el mejor momento de mi carrera. El año pasado fue muy bueno en lo personal, hice 15 goles y eso no es menor para una competición tan complicada como el Ascenso. Me tocó compartir con varios goleadores, con Gotti, con Larrivey, que son jugadores de jerarquía, y por ahí estuve a la par de ellos. Yo voy día a día, trato de dar el 100% con mi equipo y si me toca estar ahí nuevamente, a dar la pelea.
- ¿Por dónde pasa esta explosión goleadora?
Va de la mano de muchos factores porque la verdad es que gozo de la confianza del cuerpo técnico. También mis compañeros me apoyan mucho en ese sentido y yo en el trabajo de la semana que vengo haciendo. He trabajado mucho para este momento y se me está dando. Espero poder seguir aportando obviamente y si no, al que le toque tiene que hacerlo de la mejor manera.
- Ya son varios años en este equipo...
Sí, es un equipo que conozco, estuve el 2019 y también hice muchos goles. Es una ciudad en que me siento cómodo, es un equipo que me apoya bastante y, claro, eso ayuda. El plantel también, tenemos una competencia sana con Nicolás Zedán, Bayron Monroy, eso te ayuda mucho para subir el rendimiento.
- ¿Cómo ven el partido que se viene contra Cobreloa?
Es un partido que nosotros tenemos sangre en el ojo por lo que pasó el año pasado en la vuelta de la Liguilla. Va a ser un partido muy complicado porque ellos tienen jugadores de jerarquía, son un equipo complicado. Nosotros estamos de local, tenemos que hacer valer la localía, es un estadio y una cancha muy compleja para los que vienen y tenemos que hacernos fuertes. Sabemos que si ganamos, quedamos a un punto de ellos. Va a ser un partido importante para lo que resta del campeonato.

La cara menos amable del fútbol
- ¿Cuál fue el momento más difícil que te tocó pasar en el fútbol?
La vuelta más larga quizás fue después de Rangers, en el 2022. La verdad yo pensé que iba a renovar en Rangers de Talca y claro, después llegó un momento en que no aparecía ningún llamado. Por ahí uno pensaba que quizás habría que hacer otra cosa pero apareció Deportes Valdivia, un equipo que estaba en Segunda Profesional en su momento. Estuve tres meses ahí y volví a Deportes Puerto Montt en la B, pero fue un momento difícil, más que nada por la incertidumbre.
- Ese es un enemigo recurrente en las categorías más bajas...
Claro, son situaciones complicadas donde uno incluso se replantea dejar todo. Mi hijo tiene autismo y debe tener su terapia y todas esas cosas, eso se solventa con dinero. Lamentablemente en ese momento había una escasez de dinero donde por ahí tuve ese susto de que no podía jugar más. Pero gracias a Dios tuve la chance de volver.
- ¿Cómo describes la realidad de los jugadores que están en las categorías inferiores?
No todo es color de rosa, no todos los jugadores vivimos como futbolistas de Primera División o los que están jugando en Europa o en el extranjero. Esta es la realidad. Muchos jugadores tienen que jugar en Primera B o en Segunda Profesional y ahí las lucas son distintas, no se manejan las mismas lucas que en Primera División. Pero claro, uno tiene que aprovechar su momento también, hacerse valer y ahí está la opción que tenemos para poder tener un futuro más estable.








